

El 26 de octubre de 2025, un choque entre un automóvil y un colectivo de larga distancia terminó con el ómnibus en el arroyo Yazá, sobre la ruta nacional 14, en Campo Viera. Murieron nueve personas y otras 29 resultaron heridas. En el Día de las Elecciones Nacionales, muchos de los pasajeros regresaban a sus hogares para votar. A un año del siniestro, el recuerdo permanece en las familias, los sobrevivientes y toda Misiones.

En Misiones, la reorganización del oficialismo pone a prueba la diferencia entre ocupar el poder y ejercerlo: Passalacqua recupera capacidad de decisión y deberá mostrar resultados. En Brasil, el balotaje entre Bolsonaro y Lula expone la tentación de leer cada elección según simpatías ideológicas. Dos escenarios, una misma pregunta: qué cambia realmente en la vida de la gente.

Ampliar los controles del Tribunal de Cuentas, aliviar el bolsillo de las familias, garantizar una ambulancia donde hace falta. Decisiones que no ocupan titulares, pero construyen esperanza. Y en el 17 de octubre, la misma pregunta de siempre: la lealtad a una idea se mide en discursos o en la vida concreta de quienes dice representar. El sentido común sugiere que se mide en lo segundo.
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Setenta y seis intendentes. Una foto sin grandes gestos ni frases para viralizar. Solo un gobernador escuchando lo que pasa en su provincia. En política, hacer lo obvio se volvió una novedad. Y gobernar desde el margen, al parecer, también es una forma de estar en el centro.

En Misiones la política continúa con contrastes: por un lado un presupuesto para el 2027 que se construyó con diálogo y un gobernador recorriendo pueblos. Del otro, concejales que se sorprenden por acuerdos que debían conocer y diputados libertarios que se adueñan de proyectos ajenos. Un hilo rojo conecta las decisiones de la gestión mientras que el teatro libertario, solo busca su minuto de reel para redes sociales.

En Misiones, la política ya no tiene paraguas. Y el verano tampoco: sigue pagando la luz como si el gas fuera un lujo del sur. Los gobernadores del Norte consiguieron que Nación reconozca la asimetría. La intemperie, al parecer, también tiene factura.