El conductor y productor Cacho Venialgo relató en Eldópolis Radio 106.3 cómo se desarrolló su salida de Canal 4, donde comenzó hace casi tres décadas con el programa El Radar.
Aseguró que durante 13 años realizó tareas de producción y cobertura para el canal, que en los últimos meses dejó de recibir trabajos y que no obtuvo respuestas concretas después de las conversaciones para regularizar su situación contractual. “En Canal 4 como productor independiente arranqué hace casi 30 años con el programa El Radar.
Y lo llevamos prácticamente hasta ahora”, recordó.
Según explicó, hace 13 años el canal le pidió que comenzara a realizar tareas de producción y otras actividades para el medio. “No era algo específico, porque era una especie de full time”, señaló.
Durante ese período, afirmó que cubrió las distintas necesidades del canal, incluidos horarios nocturnos, fines de semana y feriados.
También recordó que formó parte de la guardia periodística y que realizaba coberturas de accidentes, eventos y actividades de la comunidad. “Contesté el 99,9% de las llamadas que me hicieron y fui a cubrir”, sostuvo.
Explicó que al principio realizaba dos horas de programación en vivo, pero que con el tiempo se sumaron otras tareas. “Siempre facturando”, aclaró al describir la modalidad bajo la que trabajó durante esos 13 años.
Durante la entrevista, Venialgo también se refirió al papel que, a su entender, Canal 4 tuvo históricamente en Eldorado. “Para mí es una institución, que es un bien de la ciudad, un patrimonio de la ciudad”, expresó.
En ese sentido, consideró que el canal representa un espacio de reconocimiento para personas, instituciones y actividades locales. “El canal cumple una función social que es mostrar la realidad.
Lo hemos dejado de hacer desde hace mucho tiempo, pero digo, la necesidad de la gente de estar representada”, manifestó.
También señaló que, aunque cambiaron los hábitos de consumo audiovisual, todavía existe público interesado en los contenidos locales. “Uno lo que necesita es contenido local”, afirmó al referirse a la importancia de la programación de los canales de la zona.
Al explicar cómo comenzó el proceso que derivó en su desvinculación, Venialgo mencionó las conversaciones que mantuvo con representantes de la Cooperativa Eléctrica de Eldorado (CEEL).
Según relató, primero lo contactaron para plantearle la posibilidad de regularizar su situación y continuar trabajando bajo nuevas condiciones. “Tamara Barchuk me dice: ‘Queremos regularizar tu situación’.
Perfecto. ‘Y queremos que sigas trabajando de esta manera’.
Perfecto”, recordó.
Sin embargo, aseguró que pasaron los días sin que hubiera cambios.
Luego mantuvo una conversación con el síndico, quien, según su relato, le manifestó que había poca actividad en el canal. “Le digo a Walter Otazú: ‘Sí, pero eso fue una idea.
Y yo lo hablé personalmente con él, sin discutir.
Esta idea la venimos hablando desde hace cuánto tiempo.
Vos tenés una postura, yo tengo otra’”, contó.
Venialgo aclaró que la propuesta de regularizar su situación no había surgido de un pedido suyo, sino de los propios representantes de la cooperativa. “Yo seguía en la mía.
De repente ellos me llamaron para hacerme ese planteo de regularizar”, explicó.
La alternativa, según detalló, consistía en formalizar la relación y continuar como contratado, con nuevas condiciones. “No como empleado.
Regularizar el atrás y continuar como un contratado con las nuevas reglas de juego”, precisó.
Aseguró que aceptó conversar sobre esa posibilidad, pero que transcurrieron una, dos y hasta tres semanas sin avances. “No me dieron ni cinco de bola, presenté los papeles, nada”, expresó.
Ante la falta de respuestas, contó que el presidente de la CEEL, Julio Núñez, le recomendó presentar un pedido formal para consultar cuál era su situación. “Presenté un pediodo.
No es carta de documento, es un telegrama que uno le envía”, relató.
Según Venialgo, la respuesta llegó mediante una comunicación formal de la cooperativa.
En la entrevista cuestionó el procedimiento y sostuvo que no recibió explicaciones claras sobre su situación.
El conductor afirmó que dejó de recibir tareas hace aproximadamente cuatro o cinco meses y que llevaba dos meses sin trabajar para el canal al momento de la entrevista. “Yo le pasaba mi factura a Omar Peralta, director del canal, y Omar no la firmaba.
Pero tampoco nunca me llamó.
Una falta de respeto de acá a la China total.
O sea, un desmanejo total”, manifestó.
Al ser consultado sobre si consideraba que había una motivación política detrás de lo ocurrido, respondió que no lo vinculaba con una cuestión de militancia personal.
En cambio, describió su función como la de alguien que estaba disponible para cubrir actividades fuera de los horarios habituales. “Siempre fui un mal necesario para el canal.
Necesario porque era uno de los pocos que estaba en todos los lugares donde había que estar.
Cuando ellos no podían”.
En ese sentido, diferenció su modalidad de trabajo de la de quienes cumplían horarios fijos dentro del canal. “Yo peleé los 13 años.
El trabajo está afuera”, afirmó.
Venialgo también se refirió a los cambios que, según dijo, se produjeron en la estructura de Canal 4.
Aseguró que se interrumpieron distintos programas y que alrededor de ocho trabajadores fueron trasladados a otras áreas de la cooperativa. “Se cortaron todos los programas.
Yo estaba haciendo el noticiero el año pasado a la noche.
Arriba, fuera.
Estaban haciendo los programas a la mañana.
Afuera, afuera, afuera”, relató.
A su entender, esos cambios afectaron la capacidad de producción del canal, especialmente por la salida de trabajadores jóvenes que manejaban herramientas tecnológicas. “Quedaron los de mi generación, que somos un poquito más duros con todo esto.
Entonces, limitados a ser solo el noticiero y totalmente perdidos con las cuestiones nuevas, tecnológicas”, sostuvo.
Venialgo aseguró haber presentado para mejorar el funcionamiento y la rentabilidad del canal. “Yo he presentado un proyecto en manos a Walter en su momento y cuando estaba Romero, ¿por qué el canal puede ser rentable? ¿O de qué manera?”, explicó.
Según señaló, la situación económica debía analizarse teniendo en cuenta las posibilidades de desarrollo y no solamente el funcionamiento que tenía el medio en ese momento. “Si vos lo ves hoy al canal así como está, vos lo tenés que cerrar.
Pero si vos hacés un trabajo de proyección, es totalmente diferente.
Si no, no existirían medios”, argumentó.
Sin embargo, aseguró que no recibieron una respuesta concreta.
Según contó, le indicaron que el tema posiblemente no se trataría durante ese año y que podría analizarse al año siguiente.
Consultado sobre la posibilidad de iniciar acciones por su situación laboral, Venialgo reconoció que había recibido llamados de abogados, muchos de ellos conocidos, que le recomendaron analizar el tema.
No obstante, explicó que su preocupación no se limitaba a lo económico y que le resultaba difícil enfrentar a una institución con la que había mantenido un vínculo durante tantos años. “Esto me lleva a poder demostrarte que a mí me duele ir contra la cooperativa y el canal.
Sabiendo que son dos personas, Walter Otazú y Rubén Kobler , que me fallaron y que hacen que yo tenga semejante actitud con algo que me dio mucho.
Esto no me da paz mental”, afirmó.
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