En una jornada decisiva para el frente financiero externo, la Argentina afronta este viernes un pago por US$793 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI). Se trata de un vencimiento de fuerte peso simbólico y técnico: es la primera cancelación neta de capital que la Casa Rosada le efectiviza a la entidad multilateral desde el año 2023.
El desembolso se da en un contexto particular, ya que coincide con la presencia física en el país de la delegación técnica del organismo encabezada por Joyce Wong, quien desde el lunes 21 se encuentra instalada en Buenos Aires auditando las cuentas públicas, la acumulación de reservas netas y la disciplina fiscal del equipo que conduce Luis Caputo.
Fondos garantizados sin impacto en las reservas netas
A diferencia de otros momentos de asfixia en el balance de pagos, el Ministerio de Economía cuenta con liquidez inmediata para honrar el compromiso. Según los registros oficiales al lunes 21, los depósitos en moneda extranjera que el Tesoro mantiene en el Banco Central (BCRA) se ubicaban en US$2.328 millones, margen suficiente para cancelar la cuota sin necesidad de recurrir a mecanismos extraordinarios de financiamiento o préstamos puente.
“Si el pago se realiza con esos dólares, nuestra métrica de reservas netas permanecería inalterada”, evaluaron desde la consultora Portfolio Personal Inversiones (PPI), cuyos relevamientos calculaban las reservas netas en torno a los US$7.568 millones al inicio de esta semana, dado que la metodología ya descuenta de antemano las colocaciones del Tesoro y los compromisos de corto plazo de Bopreal.
La expectativa de Hacienda es que la sangría de divisas se neutralice en el corto plazo: si la auditoría de la misión técnica resulta favorable y el Directorio aprueba la tercera revisión del programa firmado en abril de 2025, el FMI girará al país un desembolso estimado en US$860 millones, recomponiendo el flujo de fondos antes de fin de mes.
El cronograma 2026: noviembre y diciembre en la mira
El pago de este viernes no clausura las exigencias del año en curso. De acuerdo con el esquema convenido con la entidad conducida por Kristalina Georgieva, el calendario prevé dos nuevos compromisos antes de cerrar el balance anual:
Noviembre 2026: vencimiento por aproximadamente US$865 millones.
Diciembre 2026: pago por otros US$340 millones.
La pared de vencimientos: el salto de exigencia para 2027 y 2028
El verdadero nudo gordiano para las cuentas públicas se perfila a partir del próximo ejercicio fiscal. Durante 2027, los vencimientos con el Fondo escalarán a US$7.700 millones, mientras que los envíos automáticos del organismo se reducirán drásticamente a dos tramos por apenas US1.700 millones, lo que obligará al Estado nacional a una **cancelación neta de US6.000 millones.
El escenario se tornará aún más severo en 2028, donde los pagos netos proyectados ascienden a US$7.800 millones.
“Entre el Tesoro y el BCRA tienen que pagar US$27.800 millones a privados y FMI, y cuantas más reservas haya en diciembre de 2027, más margen de maniobra tendrá la siguiente administración”, alertó la consultora 1816 en su último reporte estratégico, subrayando que la acumulación ininterrumpida de divisas en las arcas del Central es la única garantía para evitar sobresaltos cambiarios.
En paralelo, desde la firma LCG remarcaron que el endurecimiento de las tasas de interés en los mercados internacionales complica la posibilidad de salir a colocar bonos para refinanciar deuda con acreedores privados. Frente a ese cuello de botella, analistas del mercado ya descuentan que el Gobierno deberá sentarse a negociar un nuevo programa de facilidades extendidas que estire los plazos de repago y suavice el impacto sobre la macroeconomía argentina.



