La Real Academia Sueca anunció este miércoles que el Premio Nobel de Química 2026 quedó en manos de Henri Kagan y Kenso Soai. La institución los distinguió por su trabajo pionero en el campo de la química asimétrica, al desentrañar el misterio de cómo las moléculas existen como imágenes especulares no idénticas entre sí.
Al anunciar el premio, el jurado señaló que los hallazgos de ambos contribuyeron a resolver “uno de los mayores misterios de la química”: cómo se origina la homoquiralidad, la propiedad por la que todos los seres vivos usan una sola orientación espacial para armar sus moléculas esenciales.
Muchas moléculas existen en dos versiones que son como la mano derecha y la izquierda: tienen los mismos componentes, pero dispuestos en espejo. Los organismos vivos eligen siempre una de esas dos formas, y entender cómo se produce esa preferencia permite obtener la versión deseada al fabricar un compuesto.
Los dos científicos se repartirán 12 millones de coronas suecas, una cifra cercana a 1,2 millones de dólares.
La ronda de anuncios continuará el jueves con el Nobel de Literatura y el viernes con el Nobel de la Paz. En tanto, el premio de Ciencias Económicas se conocerá el próximo lunes.



