La investigación por los sistemáticos robos que afectaron a una chacra de Picada Ameghino, en Oberá, culminó en las últimas horas con la detención del segundo sospechoso. Tras la captura del primer involucrado el último fin de semana, la Policía de Misiones montó guardia encubierta y apresó al presunto cómplice, acusado de sustraer de manera reiterada una producción estimada en cerca de una tonelada de mandioca.
La causa se originó a partir de las denuncias radicadas por el propietario del lote de dos hectáreas, un colono de 50 años, quien venía detectando faltantes continuos durante el último mes. Cansado de las pérdidas, el agricultor decidió montar un sistema de cámaras de seguridad en puntos estratégicos del terreno. Los dispositivos resultaron determinantes: en las grabaciones quedaron registrados dos jóvenes mientras arrancaban de raíz las plantas y las cargaban en ponchadas de tela para sacarlas de la propiedad.
Las pesquisas determinaron que los intrusos realizaban golpes periódicos en los que se llevaban entre 15 y 30 ejemplares por incursión. En total, acumularon un faltante de unas 150 plantas maduras, volumen equivalente a cerca de mil kilos de raíces. Con el material fílmico y los registros de patrullajes preventivos previos, los uniformados lograron individualizar a los sospechosos.
El primer operativo se concretó el pasado sábado 5 de septiembre con la detención de Alejandro Ezequiel D. (25), quien quedó alojado en sede policial a disposición judicial.
En tanto, los investigadores obtuvieron el dato de que el segundo implicado, identificado como Ricardo Horacio B. (25), había retornado a Oberá tras ausentarse de sus lugares habituales. Luego de un dispositivo de vigilancia y apostamiento en distintos puntos de la ciudad, los efectivos lograron interceptarlo y reducirlo durante la noche del lunes. Ambos jóvenes permanecen detenidos y a disposición de la Justicia mientras avanza el sumario judicial por hurto reiterado.




