El hecho investigado ocurrió durante la madrugada del 26 de julio, luego de que vecinos alertaran al CIO-911 por música a alto volumen y disturbios en un domicilio. Una patrulla acudió al lugar y solicitó a los presentes que redujeran el volumen, pero, después de que el móvil se retirara, comenzaron a arrojar piedras y botellas contra una vivienda cercana.
Uno de los objetos impactó contra un Ford Ka estacionado en el patio delantero y destruyó la luneta trasera. La propietaria, de 51 años, señaló al adolescente y a su progenitora como involucrados y manifestó que ambos la amenazaron de muerte junto con su grupo familiar.
Además, indicó que los señalados tenían vigente una prohibición de acercamiento hacia su domicilio debido a episodios anteriores y que, durante los días posteriores, volvió a observar al menor en las inmediaciones de su vivienda.
A partir de las denuncias, investigadores de la Unidad Regional X iniciaron su búsqueda y, este sábado al mediodía, lo interceptaron cuando caminaba junto a su madre por la calle 49, casi avenida 17 de Agosto.
El adolescente fue trasladado al Ce.Mo.As. y examinado por una médica policial. Posteriormente, la jueza Marcela Leiva dispuso que quedara alojado en la Unidad Penal N.º 4, a disposición del Juzgado Correccional y de Menores N.º 1.



