Estados Unidos suspendió temporalmente las citas para solicitar visas en sus embajadas y consulados de todo el mundo, mientras el Departamento de Estado lleva adelante una capacitación global destinada a endurecer los controles migratorios.
La medida fue confirmada por un portavoz del Departamento de Estado, que explicó que el objetivo es que los funcionarios consulares apliquen criterios más estrictos y uniformes al momento de evaluar las solicitudes.
Entre otros aspectos, las autoridades buscan detectar a solicitantes que puedan ser considerados susceptibles de depender de prestaciones públicas en Estados Unidos.
Por el momento, el Gobierno estadounidense no informó cuánto durará la suspensión ni cuándo se habilitarán nuevamente los turnos.
¿Qué pasará con las entrevistas ya programadas?
La suspensión ya comenzó a afectar a personas que tenían entrevistas previstas. Según informó el diario británico Financial Times, algunos solicitantes recibieron correos electrónicos en los que se les comunicó que sus entrevistas fueron reprogramadas.
Las autoridades indicaron que las nuevas fechas serán informadas posteriormente.
La medida se da en medio del fuerte endurecimiento de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump durante su segundo mandato.
- También revocarán visas
En paralelo, el Departamento de Estado anunció que trabaja junto con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para identificar y revocar visas de negocios y turismo de extranjeros que ingresaron a Estados Unidos con esos permisos y posteriormente solicitaron asilo.
Según explicó el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, las autoridades consideran que solicitar una visa para ingresar como visitante y luego pedir asilo para permanecer en el país puede constituir un fraude y ser motivo para revocar el permiso.
La Casa Blanca afirmó que hasta 200.000 visas podrían verse afectadas, aunque esa cifra fue presentada por la propia administración y no implica que todas esas visas ya hayan sido revocadas.
Una política migratoria cada vez más restrictiva
Las nuevas medidas forman parte de una estrategia más amplia de la administración Trump para endurecer tanto el control de la inmigración ilegal como el ingreso de extranjeros por vías legales.
En los últimos meses también se registraron revocaciones de visas y permisos de residencia y rechazos de solicitudes por distintos motivos, entre ellos determinadas actividades políticas.
La política migratoria del Gobierno también enfrentó cuestionamientos judiciales. El viernes pasado, un juez estadounidense anuló una medida que suspendía la emisión de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, al considerar que la decisión excedía las competencias legales del secretario de Estado, Marco Rubio.
Organizaciones de derechos humanos cuestionaron las nuevas restricciones y advirtieron sobre posibles casos de discriminación, afectación de la libertad de expresión y problemas relacionados con el debido proceso.
Además, el Gobierno implementó nuevas trabas para determinados procesos de inmigración legal, entre ellas aumentos en los costos de algunas visas de trabajo.



