Las farmacias del país atraviesan una situación compleja a raíz de los atrasos en los pagos de las prestaciones correspondientes a PAMI, una situación que, de no regularizarse, podría poner en riesgo la continuidad normal del servicio para los afiliados. Así lo explicó Alberto Ruiz, vicepresidente de la Cámara de Propietarios de Farmacias y Botiquines, en una entrevista con Eldópolis Radio 106.3.
Ruiz indicó que, al inicio del diálogo, se registraban deudas de hasta cuatro quincenas vinculadas a las prestaciones del PAMI. No obstante, aclaró que durante la jornada de este martes las farmacias recibirían la transferencia de dos quincenas, correspondientes a la primera quincena de diciembre y la primera quincena de enero. “Esto solo aliviana la situación”, remarcó, al tiempo que señaló que existe una promesa de pago para que, al finalizar febrero, se cancelen todas las prestaciones vencidas. “Estamos a pocos días de terminar el mes y esperamos que se cumpla lo que nos prometieron”, expresó.
El vicepresidente de la Cámara explicó que el problema central se genera cuando se interrumpe la cadena de pagos. “Las farmacias están atendiendo en la medida de sus posibilidades, con el stock que puedan tener”, señaló, y advirtió que la reposición de medicamentos se vuelve cada vez más difícil, ya que las droguerías también necesitan cobrar. “Si nosotros no cobramos nuestras prestaciones, no tenemos la posibilidad de pagar, y es todo un engranaje que debe cumplirse para garantizar la continuidad del convenio”, afirmó.
Durante la entrevista, Ruiz detalló cómo funciona el esquema de pagos establecido en el convenio: una vez presentada cada quincena, a los 10 días el PAMI debe anticipar un monto y, dentro de los 45 días, completar el pago total. Sin embargo, explicó que este mecanismo comenzó a presentar atrasos desde el mes de agosto del año pasado. “Se logró normalizar durante un par de quincenas, hacia fines de septiembre y principios de octubre, pero luego volvimos a tener muchísimas dificultades”, precisó.
Ruiz aclaró que el reclamo no tiene como objetivo cargar responsabilidades ni generar denuncias contra el PAMI, sino que se cumpla lo acordado. “Es el convenio más grande y el que más afecta a las farmacias. No pretendemos dañar la prestación ni que el afiliado no reciba sus medicamentos”, subrayó, y recordó que se trata de una obra social con alrededor de cinco millones de afiliados, muchos de ellos jubilados que requieren medicación diaria y tratamientos continuos.
En relación a las explicaciones recibidas por la falta de pagos, el referente señaló que en meses anteriores se les informó que el presupuesto del PAMI se había agotado y que la obra social dependía de aportes del Tesoro Nacional. Más recientemente, a fines de enero y comienzos de febrero, recibieron el compromiso de que los pagos atrasados se normalizarían al cierre de febrero. “Estamos a la espera de que esa promesa se concrete”, indicó.
Sobre la situación general del sector, Ruiz sostuvo que actualmente no se registran faltantes de medicamentos, a diferencia de otras etapas, pero sí una disminución en la demanda. “Tenemos menos unidades dispensadas y menos recetas desde mediados del año pasado, y esa caída se acentúa mes a mes”, explicó. Aun así, reconoció que las farmacias están subsistiendo, aunque “con muchas dificultades”, en un contexto económico complejo.
Finalmente, llevó tranquilidad a los afiliados al asegurar que no hay cortes programados en la prestación. “Las dificultades están dadas por la falta de pago, pero las farmacias hacen todo el esfuerzo posible para sostener el servicio”, concluyó, y reiteró la necesidad de que se cumpla el convenio para garantizar el acceso a los medicamentos.


