Mantener viva la huella solidaria de Zoraida Valiente es lo que moviliza a su familia.
A casi un año del fallecimiento de la emblemática referente comunitaria, su nieta Triana, alumna del BOP N° 24 que se encuentra realizando sus prácticas escolares en los estudios de Eldópolis, compartió el deseo familiar de reabrir las puertas del espacio comunitario y recuperar las actividades que alejaban a los chicos de la calle.
En diálogo con Eldópolis Radio 106.3, la joven de 18 años repasó los recuerdos de su infancia junto a su abuela y esa vocación incondicional de servicio que marcó a generaciones enteras de vecinos del barrio Elena y del Parque Schwelm: “Siempre ella estuvo pendiente a toda la gurisada.
Hasta en su cumpleaños ella estaba recorriendo con toda la gurisada... se sentía mal y ella estaba atrás de los chicos”.
El merendero, que en sus comienzos funcionó en el Parque Schwelm y luego se trasladó en cercanías de la iglesia del barrio Elena, cuenta actualmente con una estructura situada al lado de la Escuela EFA.
No obstante, tras la partida física de Zoraida, el predio afronta un proceso administrativo para asegurar su continuidad formal. “Estamos tratando eso... estamos juntando firmas y todo para que no nos saquen el lugar”, explicó Triana sobre la necesidad de regularizar la cesión del espacio físico.
En ese sentido, confirmó que la familia ya formalizó la iniciativa ante las autoridades: “Presentamos el proyecto hace un mes y medio ya y todavía no nos dijeron nada.
Está en el Concejo Deliberante”.
Mientras esperan una resolución oficial, la tarea solidaria no se detuvo por completo: “Nosotros con mi mamá estamos tratando, con mis tíos también.
Cada tanto hacemos chocolatada o comida para los chicos para seguir con el legado”.
Zoraida Valiente no solo brindaba una copa de leche o un plato de comida, sino que impulsó durante años una red de contención social a través del deporte con un equipo de fútbol propio.
Triana destacó el impacto que tuvo esa labor en la vida de muchos jóvenes de la zona: “A mi abuela todo el mundo la conocía.
Hay muchos chicos que venían de grandes ya a hablarle a mi abuela y le decían que gracias a ella pudieron seguir adelante y que encontraron un camino.
Había muchos chicos que se empezaban a drogar y mi abuela los pudo sacar adelante; y ahora tienen familia y todo”.
Al reflexionar sobre la realidad actual de los barrios y la falta de oportunidades que empuja a los adolescentes a abandonar los estudios, remarcó la importancia de devolverles espacios de pertenencia.
Por eso, su anhelo familiar inmediato apunta a recuperar el club “Gardes” en las canchas del Parque Schwelm: “Quiero seguir con el tema del merendero de mi abuela y seguir con el fútbol el año que viene, si Dios quiere también.
Cuando mi abuela se enfermó hace dos años nadie siguió con el fútbol ni nada de eso... ella organizaba todo" Sueños propios: de la informática al campo Próxima a egresar como bachiller en Informática del BOP N° 24, Triana ya proyecta su futuro universitario en la provincia de Corrientes, donde cursará Veterinaria orientada a animales de campo.
Aun con la mirada puesta en sus metas profesionales, el compromiso con su comunidad de origen y el recuerdo de su abuela permanecen intactos como una guía para su familia en Eldorado.



