Este miércoles, la Cámara de Diputados volverá a sesionar en base a un temario confeccionado por el oficialismo que tiene como eje central la creación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI), en el marco de un repertorio que también incluye los acuerdos de conciliación con dos grupos acreedores.
El principal tema a tratar será el Súper RIGI, que busca captar mega inversiones en industrias de frontera tecnológica a partir de suculentas exenciones impositivas y beneficios aduaneros y cambiarios, y alcanzará a proyectos vinculados a actividades que aún no existen en Argentina o que están en etapa de experimentación.
Para ingresar a los beneficios de este esquema se requiere un umbral mínimo de inversiones mínimas de 1.000 millones de dólares, superando ampliamente los 200 millones del RIGI original.
El miércoles pasado, en un concurrido plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Industria y Ciencia y Tecnología. La iniciativa recibió 61 firmas, incluyendo las de los aliados del PRO, la UCR e Innovación Federal.
A diferencia del RIGI, que tenía una duración de dos años con una prórroga por un año adicional (opción que se hizo efectiva), el Super RIGI tiene un plazo más largo de 5 años y uno extra de prórroga.
Además, el Súper RIGI ofrece exención de derechos de importación, eliminación de derechos de exportación, y supresión de restricciones y cupos para operar.
El otro proyecto importante que será parte de la sesión especial de este miércoles, es la autorización del Congreso para ejecutar un plan de pago a dos holdouts que mantienen títulos de la deuda defaulteada del 2001.
El miércoles pasado, esta iniciativa, que ya tiene media sanción del Senado, fue despachada en un plenario de las comisiones de Diputados con 42 firmas del oficialismo y bloques aliados.



