La tensión en Medio Oriente se intensificó durante la madrugada de este sábado, luego de que Israel y Estados Unidos ejecutaran un ataque coordinado contra Irán. Las acciones militares generaron alarma regional y reavivaron el temor a un conflicto de gran escala.
Desde el gobierno israelí señalaron que se trató de una “ofensiva preventiva” y se declaró el estado de emergencia en todo el país. El epicentro de los bombardeos se ubicó en Teherán, lo que encendió las alertas en distintos puntos del Medio Oriente ante un posible escenario de represalias.
El Ministerio de Defensa de Israel indicó que la operación tuvo como objetivo neutralizar amenazas directas contra su territorio. El ministro Israel Katz dispuso medidas de seguridad excepcionales y advirtió que se prevén posibles ataques contra la población civil israelí en el corto plazo, aunque evitó brindar precisiones sobre los blancos alcanzados.
En paralelo, la agencia AP informó que el presidente estadounidense Donald Trump confirmó que su país inició “importantes operaciones de combate en Irán”. Si bien las imágenes se concentraron en Teherán, medios locales aseguraron que los ataques se extendieron a distintas zonas del país.
Explosiones en Teherán y alerta máxima en Israel
El bombardeo se produjo en pleno día y sacudió el centro de la capital iraní. Testigos señalaron haber escuchado fuertes detonaciones cerca de dependencias vinculadas al líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei. Una densa columna de humo se elevó sobre la ciudad, mientras la televisión estatal iraní reconocía las explosiones sin detallar su origen. Más tarde se registraron nuevas detonaciones. Por el momento, no se informaron víctimas.
Al mismo tiempo, Israel activó las sirenas antimisiles en varias regiones y emitió una “alerta preventiva” para que los ciudadanos permanecieran cerca de refugios. Las Fuerzas de Defensa explicaron que la medida buscó preparar a la población ante un eventual ataque con misiles o drones provenientes de Irán.
Como reacción inmediata, Irán cerró su espacio aéreo y emitió advertencias a aeronaves civiles, mientras continuaban las explosiones en Teherán. El paradero del ayatolá Jamenei, de 86 años, no había sido confirmado públicamente en las últimas horas, en un contexto de máxima tensión con Washington.
Estados Unidos y el tablero internacional en vilo
La ofensiva se da en un marco geopolítico sensible. En las últimas semanas, Estados Unidos reforzó su presencia militar en la región con aviones de combate y buques de guerra, como parte de la presión sobre Irán para alcanzar un acuerdo vinculado a su programa nuclear.
Este despliegue responde a una política exterior más dura por parte de Washington. La comunidad internacional sigue con atención el desarrollo de los acontecimientos en una de las regiones más inestables del mundo.
Según Trump, Irán continúa avanzando en su programa nuclear y trabaja en el desarrollo de misiles con alcance hacia territorio estadounidense. A través de un mensaje difundido en su red Truth Social, el mandatario sostuvo: “Irán nunca tendrá un arma nuclear”.



