Estados Unidos aplicará a partir de este viernes aranceles del 10% como mínimo a 60 países, entre ellos la Argentina, en sustitución de un gravamen que vence el mismo día y que fue implementado por el presidente Donald Trump a principios de este año.
La oficina del Representante Comercial (USTR por sus siglas en inglés) confirmó en su sitio online que la Argentina está incluida entre los países afectados.
Los gravámenes se aplican en respuesta a investigaciones sobre el uso de trabajo forzoso, explicó el organismo en un comunicado.
Algunos países sufrirán aranceles específicos de hasta el 12,5%.
“Esta medida se aplica a los 60 principales socios comerciales de Estados Unidos, que representan el 99,4% de las importaciones estadounidenses”, explicó el texto.
Argentina firmó en febrero pasado un tratado recíproco de comercio e inversión con Estados Unidos.
La nueva estrategia de Donald Trump
La agenda comercial de Trump sufrió un amplio revés en febrero, cuando la Corte Suprema dictaminó que sus aranceles indiscriminados eran inconstitucionales, ya que solo el Congreso puede aprobar medidas de este tipo.
Trump se vio obligado a cambiar de estrategia, y anunció que volvería a la carga con otras tasas aduaneras, esta vez sustentadas en investigaciones previas del USTR.
“El 2 de junio de 2026, el Representante Comercial de Estados Unidos determinó (...) que los actos, políticas y prácticas de las 60 economías investigadas relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzado no son razonables”, explicó el texto.
Este tipo de aranceles son más difíciles de rebatir por los países afectados, o los importadores, como sucede con los que se aplican como los que se aplican por motivos medioambientales (productos que llegan a Estados Unidos de zonas deforestadas, por ejemplo) o sanitarios.
Brasil sufrió esta semana una nueva oleada de aranceles en algunos productos, a causa de este tipo de investigaciones.
Según la USTR, la Argentina estará entre los países alcanzados por un arancel del 10%. En ese grupo también figuran Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y el Reino Unido.
Según el comunicado oficial, “el 10% es la tasa apropiada de los aranceles de la Sección 301 para las economías investigadas que imponen una prohibición de importación de trabajo forzoso; se han comprometido a imponer y hacer cumplir dicha prohibición a través de un Acuerdo sobre Comercio Recíproco; o han impuesto un régimen parcial con el efecto de impedir la importación de ciertos bienes de trabajo forzoso”.
Algunos productos de la Unión Europea, Taiwán, Japón, Corea del Sur y Suiza tendrán tasas de entre el 10% y el 12,5%, mientras que el resto de los países alcanzados por la investigación enfrentarán aranceles del 12,5%.
Al mismo tiempo, el USTR reconoce en su comunicado que “el presidente Trump está utilizando tanto los aranceles como los acuerdos comerciales para apoyar a los trabajadores estadounidenses y corregir los desequilibrios comerciales”.
Trump advirtió al llegar al poder que su política comercial sería la de anteponer los intereses de su país.


.jpg)
