El Gobierno de Misiones destina entre 500 y 600 millones de pesos por día para garantizar el funcionamiento del Boleto Educativo Misionero (BEM), una política pública que beneficia a unos 250 mil estudiantes en toda la provincia.
Según datos del Ministerio de Educación, el programa —vigente desde 2016— cubre alrededor de 500 mil pasajes diarios entre ida y vuelta, lo que permite que miles de alumnos de todos los niveles puedan asistir a clases sin afrontar el costo del transporte.
Un alivio clave para las familias
El ministro de Educación, Ramiro Aranda, señaló que el sistema registra entre 300 mil y 400 mil usuarios diarios y remarcó el objetivo del programa: garantizar el acceso a la educación. “Hoy la única preocupación de los chicos tiene que ser estudiar, no cómo llegar a la escuela”, expresó.
En Posadas, el valor del pasaje urbano es de $1.365 con tarjeta SUBE o la aplicación SUSA. Esto implica que un estudiante necesitaría unos $54.600 mensuales para asistir regularmente a clases. En caso de pagar en efectivo, el costo asciende a $1.800 por tramo, lo que eleva el gasto a $72.000 por mes.
A lo largo del año, estas cifras representan un desembolso de hasta $648.000 por alumno, un impacto significativo en la economía familiar que el BEM logra evitar.
Mayor demanda en un sistema educativo dinámico
La dinámica actual del sistema educativo también incide en el uso del beneficio. Muchos estudiantes de nivel secundario, terciario y universitario cursan en doble turno, lo que puede implicar hasta cuatro boletos diarios en determinadas jornadas.
Este escenario incrementa la importancia del programa, ya que no solo reduce gastos, sino que también facilita la continuidad educativa en distintos niveles.
Una política sostenida en el tiempo
A casi diez años de su implementación, el Boleto Educativo Misionero se consolidó como una herramienta central para promover la igualdad de oportunidades en Misiones.
En medio de la suba de costos y la presión sobre los ingresos familiares, el programa no solo alivia el bolsillo, sino que también garantiza el acceso y la permanencia de miles de estudiantes en el sistema educativo provincial.


