La ultramaratonista eldoradense Sandra Rolón ya se encuentra en Grecia lista para afrontar, por séptima ocasión en su carrera deportiva, el mítico Spartathlon. La competencia, reconocida a nivel global como la carrera de ultrafondo en ruta más severa del planeta, propone unir la base de la Acrópolis en Atenas con los pies de la estatua del rey Leónidas I en Esparta a lo largo de un circuito de 246 kilómetros, con un límite estricto de 36 horas y 75 puestos de control eliminatorios.
Desde suelo helénico y a pocas horas del inicio de la travesía, Rolón dialogó en directo con Eldópolis Radio 106.3 para compartir sus sensaciones, el valor del esfuerzo colectivo que le permitió costear el viaje y el significado que tiene competir mientras su ciudad natal celebra un nuevo aniversario:
“Para mí estar hoy nuevamente entre los mejores del mundo del ultrafondo, entre esos 403 atletas seleccionados en la cuna donde nace la historia del deporte mundial, es un placer realmente y un peso a la vez: poder llevar la bandera de Eldorado, la bandera de nuestra hermosa tierra colorada y también la de Argentina. Justamente la carrera coincide de manera paralela con el aniversario de nuestra ciudad, y como siempre digo, para mí la mejor manera de decirle feliz cumple y agradecer a los pioneros que iniciaron esa hermosa ciudad que amo de verdad, es regalarle con mucho esfuerzo estos 246 kilómetros con una medalla Finisher”.
Una delegación récord y la elite del ultrafondo
La edición de este año convocó a un selecto lote de 403 atletas de todo el mundo que debieron acreditar rigurosas marcas clasificatorias previas en pruebas de 100, 200 o más kilómetros en ruta. Dentro de ese cuadro, la representación nacional marcará un hito histórico al transformarse en la comitiva sudamericana más nutrida en pisar suelo griego:
“Somos dos mujeres y 15 hombres los que vamos a estar. Es la primera vez que la Legión Argentina es tan grande y somos el primer país sudamericano con tantos atletas en comparación con los europeos; por eso es un año muy especial. Están los mejores: el campeón mundial de 24 horas, el número uno de Argentina, el número uno de Uruguay y corredores con récords en marcas de 6 y 12 horas. Estar en ese lote es un orgullo inmenso”, describió Rolón.
La largada oficial se producirá este sábado a las 7:00 de la mañana (hora de Grecia —la 1:00 de la madrugada del sábado en la Argentina—) desde el Partenón. Para completar el recorrido, los atletas deberán sortear condiciones climáticas variables, pasos de montaña como el Monte Parthenio y una estricta pauta horaria en cada puesto: “Son 75 puestos de control donde hay un corte por tiempo; si llegás un segundo tarde del tiempo fijado, quedás afuera. Por eso voy con mi equipo de asistencia, integrado este año por Pierina Adriana Cantaruti junto con Daniel, para poner el cuerpo, la mente y el corazón en busca de esa medalla”, puntualizó la deportista.
El reconocimiento internacional y el acompañamiento local
Durante la entrevista, Rolón relató un emotivo momento vivido en la antesala de la acreditación oficial, que dimensiona el respeto ganado por la misionera en el circuito internacional:
“Hoy me pasó algo muy lindo: apenas me vio el presidente del Spartathlon me llamó por mi nombre, ‘Sandra Rolón de Argentina’, y me dijo que para él era un placer sacarse una foto con una de las mejores. Esos mimos al corazón son una gota más de combustible espiritual para cuando haga falta en los momentos difíciles de la carrera”.
La atleta destacó que su llegada a Europa fue posible gracias a una extensa cadena de solidaridad y apoyo institucional. En ese sentido, agradeció el respaldo económico brindado por el gobernador Hugo Passalacqua —quien colabora habitualmente con sus participaciones internacionales—, a su sponsor principal, la empresaria Sandra Silva de la red de farmacias local, a firmas nutricionales como Nutrimax de Mauricio Díaz Leal, a comerciantes y vecinos como Walter Ziegler y Coco Tarnowski, y al acompañamiento afectivo de su grupo de entrenamiento Eldorado Trail Running.
Más allá de la medalla: inspirar un cambio de hábitos
Con la tranquilidad de haber cumplido un exigente plan de preparación física a lo largo de todo el año por las calles y rutas eldoradenses, Sandra dejó un mensaje enfocado en la salud y la superación personal:
“Acá no es una cuestión de dinero ni de figurar, sino de transmitir que el efecto colateral de hacer actividad deportiva sea siempre de bien para el otro. Yo no pretendo que nadie corra un Spartathlon, pero con que a través de lo que hago pueda motivar a alguien a hacer un cambio de vida, a salir a caminar, a disfrutar del aire o de la lluvia, siento que todo el esfuerzo ya está completamente pagado”, concluyó emocionada.





