Cuando las lluvias torrenciales golpean terrenos desprovistos de vegetación, la tierra pierde nutrientes fundamentales, se forman cárcavas y el terreno pierde capacidad de absorción. A este panorama se le suma la acción de los vientos fuertes, que suelen golpear con dureza instalaciones como coberturas plásticas, media sombras y plantas jóvenes.
Desde la conducción del Ministerio del Agro y la Producción, remarcan que responder a estas amenazas no exige grandes desembolsos económicos, sino la adopción de hábitos de manejo sostenibles. Al respecto, el titular del área, Facundo López Sartori, subrayó: “Existe un principio común a todos los sistemas: un suelo protegido es un suelo más preparado para enfrentar los desafíos del clima. Por eso, promover prácticas de conservación hoy significa fortalecer la producción misionera del mañana".
Cubiertas verdes: un escudo natural para el suelo redituable
Una de las herramientas técnicas con mejor costo-beneficio es la implantación de cubiertas verdes. Esta técnica consiste en sembrar especies específicas o administrar la vegetación espontánea en las entrelíneas de los cultivos para evitar la exposición directa del suelo.
- Principales ventajas
Amortiguación del impacto: La biomasa aérea mitiga la fuerza de las gotas, previniendo el desprendimiento de partículas de tierra.
Retención de agua: Las raíces mejoran la porosidad del terreno, facilitando una infiltración profunda en lugar de un escurrimiento erosivo.
Resiliencia térmica: Aportan materia orgánica y ayudan a regular la temperatura de la capa superficial durante días de calor extremo.
Esta alternativa resulta clave para plantaciones perennes tradicionales de la región como yerba mate, té, citricultura y frutales.
Árboles y cortinas rompevientos: aliados frente al temporal
Complementariamente, se aconseja integrar especies arbóreas dentro de las chacras. Las cortinas forestales reducen la velocidad de las ráfagas, generan microclimas estables y aportan sombra estratégica en días de temperaturas extremas. A nivel subterráneo, sus raíces aportan firmeza al perfil del suelo y favorecen el drenaje hídrico.
Antes de la próxima tormenta, es importante revisar estos puntos
Además de mantener el suelo protegido con cubiertas verdes, el Ministerio del Agro recomienda
1. Revisar y reforzar invernaderos, medias sombras y otras estructuras.
2. Limpiar canales, cunetas y desagües para facilitar el escurrimiento del agua.
3. Evitar labores que dejen el suelo desnudo cuando se pronostiquen lluvias intensas.
4. Conservar árboles y cortinas forestales que disminuyan la fuerza del viento.
5. Revisar drenajes y sistemas de riego para evitar anegamientos.
6. Mantener despejados caminos internos y accesos para facilitar el ingreso en caso de emergencias
7. Consultar periódicamente los pronósticos meteorológicos para planificar siembras, cosechas y otras labores.



