Las palabras fueron explícitas, sin rodeos ni exageraciones: "El Frente Renovador caducó". La frase se desprende del conductor del espacio político, Carlos Eduardo Rovira, presidente del mismo. Quien también reiteró esta postura fue el vicegobernador Lucas Romero Spinelli en su visita a Eldorado durante la tarde del viernes.
Esto no fue al azar. "La cosa no está fácil", suele decir el gobernador Hugo Passalacqua, y hay varios motivos para ello:
La gente se cansó de la Renovación; se cansó de reclamar durante años temas que recién ahora fueron oídos. Ejemplos: la Aduana paralela, las reelecciones indefinidas en los municipios y la reforma electoral (el fin de la ley de lemas aún no), que al menos ya está en la agenda legislativa.
Las internas en la Renovación eran —o son, vaya uno a saber— feroces. Basta remitirse a los datos: los cambios en el gabinete provincial a principios de año, donde puestos clave fueron removidos pese a que las sugerencias eran otras, culminando con la épica reunión de los 67 intendentes con el gobernador Passalacqua en Ruiz de Montoya (capítulo aparte).
La necesidad de reinventarse, porque, en realidad, en este tiempo todo cambió: la política, la comunicación, la economía, etc. Entre estas cuestiones, es trascendental resurgir, barajar y dar de nuevo, volver a empezar; y, si la gente apoya, resurgir.
Claro está que la política misionera está ligada a la agenda oficialista, que fue el centro de atención de las últimas semanas. La provincia transita un punto de inflexión definitivo. Lo que se ha confirmado en las últimas horas, tras el cónclave de los 67 intendentes con el gobernador Passalacqua en Ruiz de Montoya y el posterior alineamiento en la Cámara de Representantes, no es una reconfiguración menor: es el anuncio oficial de una transición histórica. La Renovación ha cumplido su ciclo; "Encuentro Misionero" es la nueva realidad política.
Disciplina y alineamiento: El mensaje de la conducción
El mensaje bajado por el ingeniero Carlos Eduardo Rovira en la previa de la sesión legislativa fue taxativo. En un ecosistema donde "quien conduce no se cuestiona", la directriz ha sido clara: el espacio político avanza hacia una nueva etapa. Rovira, ratificando su rol de conductor estratégico, marcó la cancha al anunciar que no será candidato a nada, despejando especulaciones y centrando todos los esfuerzos en el proyecto provincial.
El episodio de la intendenta de Santa Ana, Mabel Pezoa, quien salió públicamente a pedir disculpas al conductor y al espacio, es la evidencia empírica de cómo se gestiona el poder en esta etapa. En Misiones, el orden político no admite fisuras; la instrucción ha sido precisa: no hay actos forzadas ni puestas en escena, sino una convicción compartida de que el futuro es Encuentro Misionero.
El Alto Paraná, punta de lanza del cambio
El cambio de denominación de los bloques en los Concejos Deliberantes no es una decisión aislada, sino una bajada de línea provincial que ya está en marcha. El Alto Paraná misionero ha tomado la delantera en este proceso. Entre ellos está el municipio de Eldorado, que, bajo la firma de todos los concejales oficialistas, solicitó al cuerpo deliberativo autorizar y dar curso a la modificación.
- Según se supo...
El cambio de nombre fue minimizado en principio por los concejales... hasta que alguno de ellos, que entiende cómo funciona la política tomó la posta, y fue seguido por otro edil en avanzar con la propuesta. Llamativamente, en un inicio eran solo dos, hasta que se dimensionó lo que podría ocasionar no acompañar ese mensaje político; así, luego se sumaron los cinco concejales al bloque "Encuentro Misionero".
Aunque la modificación del nombre es un mero trámite legislativo, no es menor el mensaje político-partidario que encierra. ¿Hay alineamiento y direccionamiento? Sí, pero aparece el "pero..." en las decisiones todo el tiempo. Es así que la Renovación caducó y da lugar a Encuentro Misionero. Sin dudas, surgen una enormidad de interrogantes: ¿será lo mismo de siempre?, ¿se dará lugar a gente nueva?. Sólo el tiempo será el encargado de mantener o sostener lo que realmente funciona, o lo que es, simplemente, hojarasca.Las palabras fueron explícitas, sin rodeos ni exageraciones: "El Frente Renovador caducó". La frase se desprende del conductor del espacio político, Carlos Eduardo Rovira, presidente del mismo. Quien también reiteró esta postura fue el vicegobernador Lucas Romero Spinelli en su visita a Eldorado durante la tarde del viernes.
Esto no fue al azar. "La cosa no está fácil", suele decir el gobernador Hugo Passalacqua, y hay varios motivos para ello:
La gente se cansó de la Renovación; se cansó de reclamar durante años temas que recién ahora fueron oídos. Ejemplos: la Aduana paralela, las reelecciones indefinidas en varios municipios y la reforma electoral (el fin de la ley de lemas), que al menos ya está en la agenda legislativa.
Las internas en la Renovación eran —o son, vaya uno a saber— feroces. Basta remitirse a los datos: los cambios en el gabinete provincial a principios de año, donde puestos clave fueron removidos pese a que las sugerencias eran otras, culminando con la épica reunión de los 67 intendentes con el gobernador Passalacqua en Ruiz de Montoya (capítulo aparte).
La necesidad de reinventarse, porque, en realidad, en este tiempo todo cambió: la política, la comunicación, la economía, etc. Entre estas cuestiones, es trascendental resurgir, barajar y dar de nuevo, volver a empezar; y, si la gente apoya, resurgir.
Claro está que la política misionera está ligada a la agenda oficialista, que fue el centro de atención de las últimas semanas. La provincia transita un punto de inflexión definitivo. Lo que se ha confirmado en las últimas horas, tras el cónclave de los 67 intendentes con el gobernador Passalacqua en Ruiz de Montoya y el posterior alineamiento en la Cámara de Representantes, no es una reconfiguración menor: es el anuncio oficial de una transición histórica. La Renovación ha cumplido su ciclo; "Encuentro Misionero" es la nueva realidad política.
Disciplina y alineamiento: El mensaje de la conducción
El mensaje bajado por el ingeniero Carlos Eduardo Rovira en la previa de la sesión legislativa fue taxativo. En un ecosistema donde "quien conduce no se cuestiona", la directriz ha sido clara: el espacio político avanza hacia una nueva etapa. Rovira, ratificando su rol de conductor estratégico, marcó la cancha al anunciar que no será candidato a nada, despejando especulaciones y centrando todos los esfuerzos en el proyecto provincial.
El episodio de la intendenta de Santa Ana, Mabel Pezoa, quien salió públicamente a pedir disculpas al conductor y al espacio, es la evidencia empírica de cómo se gestiona el poder en esta etapa. En Misiones, el orden político no admite fisuras; la instrucción ha sido precisa: no hay actas forzadas ni puestas en escena, sino una convicción compartida de que el futuro es Encuentro Misionero.
El Alto Paraná, punta de lanza del cambio
El cambio de denominación de los bloques en los Concejos Deliberantes no es una decisión aislada, sino una bajada de línea provincial que ya está en marcha. El Alto Paraná misionero ha tomado la delantera en este proceso. Entre ellos está el municipio de Eldorado, que, bajo la firma de todos los concejales oficialistas, solicitó al cuerpo deliberativo autorizar y dar curso a la modificación.
El cambio de nombre fue minimizado en principio por los concejales... hasta que alguien que entiende cómo funciona la política tomó la posta, y fue seguido por otro edil en avanzar con la propuesta. Llamativamente, en un inicio eran solo dos, hasta que se dimensionó lo que podría ocasionar no acompañar ese mensaje político; así, luego se sumaron los cinco concejales al bloque "Encuentro Misionero".
errogantes: ¿será lo mismo de siempre?, ¿se dará lugar a gente nueva? Solo el tiempo será el encargado de mantener o sostener lo que realmente funciona, o lo que es, simplemente, hojarasca.



