El brote de hantavirus detectado en un crucero que navegaba entre la Argentina y Cabo Verde encendió una alarma internacional y volvió a poner en foco a una enfermedad que, si bien no es nueva, sigue generando preocupación por su alta mortalidad y por la agresividad de una de sus variantes.
Según se informó, tres personas murieron y otras permanecen internadas o bajo observación tras haberse detectado a bordo la cepa andina del hantavirus, una variedad poco común: puede transmitirse entre humanos en casos de contacto muy estrecho y prolongado.
Qué es y qué síntomas puede provocar el hantavirus
Es un virus transmitido por roedores. La forma más frecuente de contagio en humanos es la inhalación de partículas virales presentes en la orina, la saliva o los excrementos secos de esos animales. En general, el riesgo se da en ambientes cerrados o poco ventilados donde hubo presencia de roedores. Pero, en el caso del virus Andes, que circula principalmente en Argentina y Chile, existe también la posibilidad de transmisión interhumana, algo que no ocurre con la mayoría de las otras variantes.
El cuadro más temido es el síndrome pulmonar por hantavirus, que suele comenzar con síntomas bastante inespecíficos: fiebre, fatiga, dolores musculares, dolor de cabeza, mareos, escalofríos y molestias abdominales. El problema es que, cuando avanza, puede comprometer de forma severa el sistema respiratorio. Según los CDC (Control y Prevención de Enfermedades) citados en la información difundida sobre el brote, si aparecen síntomas respiratorios la tasa de mortalidad ronda el 38 %.
También hay otra forma más asociada a Europa y Asia, la fiebre hemorrágica con síndrome renal, que afecta principalmente a los riñones. Pero, en Argentina, la mayor preocupación está puesta en el virus Andes y en su potencial para causar cuadros graves en poco tiempo.
En la Argentina, el virus Andes tiene presencia sobre todo en el sur del país y en zonas patagónicas como Neuquén, Río Negro y Chubut. Su reservorio principal es un roedor silvestre, el ratón colilargo, que elimina el virus a través de orina y heces.
Las medidas de prevención más recomendadas apuntan a reducir el contacto con roedores y con lugares contaminados por sus excretas. Algunas de las principales recomendaciones son las siguientes
· Ventilar ambientes cerrados antes de ingresar;
· Evitar barrer en seco zonas con posible presencia de heces de roedores;
· Usar protección adecuada al limpiar;
· Sellar ingresos por donde puedan entrar ratones;
· Consultar rápido ante fiebre, dolores musculares y antecedentes de exposición.
Actualmente, no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico de eficacia comprobada para el hantavirus.


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