Referentes tareferos, asociaciones de productores y cooperativas de yerba mate mantendrán este próximo jueves reuniones con el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, y con el obispo de la diócesis de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, con el objetivo de obtener respaldo institucional para avanzar con la sanción de una Ley de Emergencia Yerbatera.
El primer encuentro será a las 9:00 con el máximo representante de la Iglesia Católica en la provincia, mientras que a las 11:00 los dirigentes serán recibidos por el mandatario provincial.
Presentarán un proyecto de ley
Durante las reuniones, los distintos actores de la cadena yerbatera expondrán la situación que atraviesa el sector y solicitarán apoyo para las medidas de fuerza y visibilización que impulsan ante la crisis económica que, aseguran, se profundizó tras la desregulación implementada por el Gobierno nacional.
En ese marco, entregarán en mano al gobernador el proyecto de Ley de Emergencia Yerbatera, una iniciativa con la que buscan recuperar parte del equilibrio perdido luego de la entrada en vigencia del Decreto 70/23, que quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) la facultad de fijar un precio sostén para la hoja verde.
- Advierten un escenario crítico
El reclamo de los productores también se apoya en un informe presentado recientemente al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Según ese documento, a más de dos años de la desregulación del sector, los principales indicadores muestran un fuerte deterioro de la actividad, con una caída del precio de la materia prima, una disminución de la producción de hoja verde, retracción del consumo interno, mayor concentración del mercado y un debilitamiento institucional del INYM.
El informe sostiene además que la experiencia transcurrida entre diciembre de 2023 y junio de 2026 demuestra que la retirada del Estado no derivó en un mercado más competitivo, sino en un esquema con mayor concentración económica, donde las decisiones quedaron en manos de los sectores con mayor poder dentro de la cadena productiva, mientras el sector primario continúa perdiendo rentabilidad.



