En un emotivo acto por el 50° aniversario del Golpe Cívico-Militar de 1976, la Municipalidad de Eldorado llevó adelante este miércoles por la mañana una ceremonia de entrega de recordatorios a víctimas y familiares de víctimas del terrorismo de Estado.
La actividad se desarrolló a las 8:30 en la Sala de Conferencias del edificio central municipal y contó con la presencia del intendente Rodrigo Durán, la viceintendenta Lorena Cardozo y el pastor Miguel Hundt, junto a familiares, autoridades y representantes de distintos sectores de la comunidad, en un espacio de memoria, reconocimiento y reflexión colectiva.
Entre los presentes estuvo Germán Chemes, hijo de una de las víctimas, quien compartió con Eldópolis Radio 106.3 su mirada sobre lo vivido y la importancia de estos actos. “Lo tomo con mucha alegría ahora, pero a sabiendas de que fue una época difícil, una época complicada”, expresó.
Chemes recordó además el silencio que muchas familias atravesaron durante años: “Siempre digo que mi padre no me habló mucho al respecto, por ahí como una forma de protegernos”. En ese sentido, señaló que durante su infancia no lograba dimensionar lo ocurrido: “Cuando uno tiene 5 o 6 años es algo que no relaciona un preso con una cuestión política. Uno relaciona a un preso con que cometió algún delito”.
Sin embargo, con el paso del tiempo, pudo comprender el contexto y el alcance de aquellos hechos: “Por ahí el delito de ser honesto, el delito de ser solidario, en aquel momento se pagaba con detención y en algunos casos con desaparición”.
Durante la ceremonia, se destacó especialmente la presencia de sobrevivientes del terrorismo de Estado de la ciudad como Juan Domingo Perié, Ricardo Ignacio Torres, Nuria Allou y Rosa Vargas, quienes recibieron sus recordatorios en un clima de profunda emoción.
Asimismo, se mencionó a Toribio Gómez, Nélida Emilia Benítez y Ramón Sanabria, quienes no pudieron estar presentes, mientras que también se reconoció a Carlos Alberto “Cali” Squeri, detenido-desaparecido, cuyo recordatorio fue recibido por su hermana en representación de la familia.
En un momento especialmente significativo, se recordó a quienes ya no se encuentran físicamente, pero cuyo legado permanece en la memoria colectiva, entre ellos Julio César Rodríguez, Nicolás “Negro” Chemes y Analía Muruat, cuyos recordatorios fueron entregados a sus familiares.
La ceremonia incluyó además una reflexión a cargo del pastor Miguel Hundt, quien destacó la importancia de sostener la memoria como un acto de responsabilidad histórica y compromiso con las futuras generaciones.
Cada una de las historias recordadas dio cuenta de los hechos vividos durante la última dictadura: detenciones ilegales, persecuciones, encarcelamientos y desapariciones que marcaron profundamente la vida de estas personas y sus familias.
Como parte de las actividades conmemorativas, se recordó además que el día anterior se realizó el descubrimiento de una placa en homenaje a Claudio Manfredo Zieschank en la Plaza Raúl Alfonsín, donde también se depositó una ofrenda floral en memoria de los 30.000 desaparecidos.
La jornada concluyó con un mensaje claro: sostener la memoria como una responsabilidad colectiva para que estos hechos no se repitan, reafirmando el compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia.


