Una denuncia por presunto maltrato animal derivó en un procedimiento judicial en Candelaria, donde la Policía secuestró un rifle de aire comprimido y notificó medidas restrictivas contra un hombre investigado por la muerte de un perro que presentaba lesiones compatibles con disparos.
La denunciante, identificada como Claudia S., manifestó que días atrás regresó a su vivienda del barrio El Palmar y encontró a “Rudo”, su perro de raza fila brasilero, gravemente herido, con visibles signos de dolor y dificultades para movilizarse.
Según expuso ante las autoridades, las sospechas recayeron sobre un vecino con quien mantenía conflictos previos.
A partir de la denuncia, se inició una investigación con intervención de efectivos policiales, peritos y veterinarios, quienes constataron que las lesiones del animal eran compatibles con impactos producidos por un arma de aire comprimido o similar.
En ese contexto, por disposición del Juzgado de Instrucción interviniente, efectivos de la Comisaría de Candelaria notificaron a un hombre identificado como Eusebio C. sobre la instrucción de una causa por amenazas, además de imponerle una prohibición de acercamiento hacia la denunciante, su vivienda y su entorno familiar.
Durante el procedimiento, el acusado entregó voluntariamente un rifle de aire comprimido calibre 5.5 y 27 balines de plomo, elementos que fueron secuestrados bajo cadena de custodia para la realización de las pericias correspondientes.
En paralelo, el médico veterinario policial confirmó el fallecimiento del animal y extrajo muestras biológicas que serán sometidas a análisis bioquímicos por parte de Criminalística, con el objetivo de determinar las causas exactas de la muerte y establecer si existe relación directa con la investigación en curso.





