La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) vuelve a quedar en el centro de la tormenta internacional. En coincidencia con el desarrollo de la Copa del Mundo, la Justicia Federal de los Estados Unidos y el FBI pusieron en marcha una serie de declaraciones clave para auditar el entramado financiero de la entidad de la calle Viamonte. La lupa está puesta sobre presuntas maniobras de fraude bancario y lavado de activos vinculadas a la gestión comercial de la conducción de Claudio "Chiqui" Tapia.
El eje de la investigación se concentra en los movimientos de TourProdEnter LLC, una firma radicada en Estados Unidos y vinculada al empresario teatral Javier Faroni.
Los investigadores sospechan que esta estructura funcionaba como una suerte de "agente de cobro" o intermediaria para los contratos de patrocinio internacional que la AFA sellaba con marcas globales.
De acuerdo a las pruebas recolectadas hasta el momento por la justicia estadounidense, la ruta del dinero expone cifras impactantes:
Circuitos bancarios: Se detectaron flujos financieros por al menos 260 millones de dólares distribuidos en cuentas de cinco gigantes bancarios: Citibank, Synovus, Bank of America, JP Morgan y PNC Bank.
Falta de justificativos: Las alarmas se encendieron de manera definitiva al comprobarse que la compañía desvió 57 millones de dólares hacia diversas sociedades comerciales sin ningún tipo de respaldo legal u origen de fondos declarado.
Testigos clave: De la denuncia de Tofoni a los exfuncionarios de Milei
La aceleración de la causa quedó en evidencia tras una cumbre de más de dos horas entre agentes del FBI y los fiscales del caso. Allí se definió una hoja de ruta que incluye citaciones de alto impacto político y empresarial.
El primero en la lista para comparecer es el empresario Guillermo Tofoni, quien ya había denunciado previamente ante la justicia la arquitectura financiera montada alrededor de los derechos y contratos comerciales de la AFA.
Sin embargo, el alcance de la investigación promete cruzar fronteras. La fiscalía norteamericana evalúa seriamente convocar a declarar a exfuncionarios del gobierno de Javier Milei. Se trata de exmiembros de áreas de control y seguridad que, durante su gestión, manejaron información sumamente sensible o tuvieron bajo su órbita la fiscalización de las actividades de la entidad del fútbol argentino.
El dato: El origen de este expediente se remonta a septiembre de 2024, cuando el Ministerio de Seguridad argentino —conducido en ese momento por Patricia Bullrich— envió un reporte de operaciones sospechosas a la gestión de Donald Trump. Aunque inicialmente el FBI desestimó avanzar por falta de mérito, el hallazgo de nuevas inconsistencias contables entre fines del año pasado y el inicio de este año dio un giro drástico a la causa.
El avance de la investigación en los tribunales estadounidenses promete sumar nuevos capítulos de tensión política y deportiva, justo en el momento de mayor exposición para la conducción del fútbol nacional.



