Las ventas de indumentaria registraron una caída del 8,4% interanual durante el primer bimestre de 2026, según un informe de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), lo que refleja una tendencia negativa que se mantiene desde 2024 y afecta tanto a nivel nacional como local.
El relevamiento indica que el 63% de las empresas sufrió disminuciones en sus ventas, mientras que solo el 30% logró incrementarlas, en un contexto donde la falta de demanda se presenta como el principal obstáculo para la mayoría del sector.
A nivel local, comerciantes coinciden en que el consumo se encuentra en retroceso. Señalan que las ventas no logran recuperarse y atribuyen la situación tanto a la caída del poder adquisitivo como a la apertura del mercado, que facilita la compra de productos en el exterior.
Referentes del sector explican que el encarecimiento del dólar y la situación económica llevaron a los consumidores a reducir gastos, priorizando el ahorro y dejando de lado compras consideradas no esenciales, como la indumentaria.
En este escenario, también se advierte el impacto en el entramado comercial, con cierre de locales, dificultades para sostener empleados y un aumento de costos fijos como los alquileres.
El informe además señala que la acumulación de stock y las dificultades para trasladar aumentos a los precios agravan la situación, mientras que ocho de cada diez empresas enfrentan problemas para cumplir con sus compromisos financieros.
De cara al futuro, las expectativas del sector no son alentadoras. La mayoría de los empresarios prevé que las ventas se mantendrán en los niveles actuales, con escasas perspectivas de recuperación en el corto plazo.


