El Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones, en articulación con el Centro de Rescate Ohana, concretó una nueva liberación de fauna silvestre en el Parque Provincial Moconá. Allí, siete monos, un oso melero y un tucán pico verde regresaron a su ambiente natural tras completar sus respectivos procesos de rehabilitación. De este modo, la provincia reforzó su política de conservación y recuperación de especies afectadas por distintas amenazas.
Entre los ejemplares liberados se encuentra un oso melero (Tamandua tetradactyla) que había ingresado al Centro luego de sufrir un accidente de tránsito. En primera instancia, el equipo veterinario le brindó atención primaria para su estabilización. Al momento de su ingreso formal, presentaba una fractura escapular sin compromiso neurológico. Durante su recuperación cumplió cuarentena sanitaria, tratamiento médico y seguimiento específico de la lesión.
Además, atravesó una rehabilitación funcional progresiva que le permitió restablecer completamente su movilidad terrestre y arborícola.
Posteriormente, el equipo técnico lo trasladó a un recinto exterior, donde completó su recuperación física. Con evaluación clínica dentro de parámetros normales y conductas de alerta y huida adecuadas, recibió el alta médica y quedó listo para su liberación en el área protegida. Así, el ejemplar recuperó las condiciones necesarias para sobrevivir en su hábitat natural.
También fue liberado un tucán pico verde (Ramphastos dicolorus), que fue rescatado de una situación de comercio ilegal de fauna silvestre. El ave atravesó cuarentena sanitaria, controles clínicos periódicos y un proceso de fortalecimiento en recinto de vuelo. Además, evidenció alimentación autónoma, buena condición corporal y respuestas de escape acordes a la especie. Con parámetros sanitarios normales y estudios negativos, recibió el alta correspondiente para su retorno a la selva misionera.
En la misma jornada, el Ministerio y el Centro concretaron la liberación de cinco monos capuchinos negros (Sapajus nigritus), por casos vinculados al mascotismo en distintas localidades de la provincia. Algunos ejemplares llegaron tras entregas realizadas por la comunidad Mbya Guaraní y por fuerzas de seguridad ambiental. Otros provenían de situaciones de tenencia domiciliaria que afectaron su conducta y su desarrollo social.
Tras cumplir cuarentena sanitaria inicial, los ejemplares atravesaron un proceso progresivo de deshabituación al contacto humano y fueron incorporados exitosamente. Con el tiempo lograron conformar una estructura social estable y consolidar habilidades esenciales como el desplazamiento arborícola, la búsqueda autónoma de alimento y conductas de alerta. Actualmente se encuentran integrados como un grupo social funcional, con capacidades completas para la vida silvestre, lo que permitió su reinserción en el área natural protegida.




