La madre de Victoria, la niña de 12 años que fue brutalmente golpeada por otras menores en la plaza Sarmiento del kilómetro 9 de Eldorado, manifestó que su hija continúa atravesando una grave situación emocional y aún no ha podido acceder a la atención psicológica que le fue indicada con carácter urgente.
En comunicación con Eldópolis Radio 106.3, Soledad Aranda explicó que su hija padece un cuadro de estrés postraumático, con ataques de pánico y severos trastornos del sueño desde el día de la agresión.
“Victoria no puede conciliar el sueño. Se despierta constantemente con ataques de pánico, le falta el aire y se levanta a tomar agua. Recién cerca de las cinco de la mañana logra tranquilizarse un poco, pero duerme solo dos o tres horas”, relató.
La mujer señaló que el viernes pasado llevó nuevamente a su hija al Hospital SAMIC, donde fue atendida por una pediatra y derivada de urgencia a Guardia.
“Allí le volvieron a colocar suero para calmar el dolor de cabeza y la médica pidió de forma urgente que sea evaluada por una psicóloga”, explicó.
Según detalló Aranda, el diagnóstico consignado en el certificado médico indica traumatismo y estrés postraumático, y establece la necesidad de contención psicológica inmediata.
“En el papel dice claramente que necesita atención psicológica urgente”, afirmó.
Sin embargo, hasta el momento no logró conseguir un turno en el sistema público de salud.
“En el hospital me dijeron que recién el 30 de febrero dan turnos para psicología, pero son para fines de marzo. Es imposible esperar tanto”, sostuvo.
Además, contó que desde el área de Niñez y Adolescencia se comunicaron con ella, pero aún no recibió ninguna solución concreta.
“Me dijeron que se iban a comunicar conmigo cuando tengan un turno, pero ya pasó una semana y nadie me llamó”, expresó.
La situación se vuelve aún más preocupante ante el inicio del ciclo lectivo.
“Mi mayor miedo es que cuando empiecen las clases mi hija tenga temor de volver a la escuela. Ella es una excelente alumna, le gusta estudiar, pero ahora está muy afectada”, indicó.
Aranda también confirmó que realizaron la denuncia correspondiente y que existe una medida perimetral contra las agresoras.
“La policía nos informó que las menores no pueden acercarse a mi hija, pero una de ellas asiste a la misma escuela y al mismo turno”, explicó.
Por otra parte, la madre remarcó que no cuentan con recursos para acceder a atención privada.
“No podemos pagar un psicólogo particular, estamos desempleados”, señaló.
Finalmente, Soledad Aranda pidió ayuda y empatía a las autoridades sanitarias.
“Lo único que quiero es que mi hija vuelva a ser la nena alegre que era antes. Necesita ser atendida ya, no dentro de un mes. Antes que la justicia, quiero que alguien se haga cargo de su salud emocional”, concluyó.



