Una feroz tormenta de nieve y viento azota la costa este de los Estados Unidos durante este lunes. Debido a las condiciones climáticas extremas, más de 5.000 vuelos dentro, hacia o desde Estados Unidos han sido cancelados. La magnitud del fenómeno meteorológico obligó a las autoridades a tomar medidas drásticas para proteger a la población civil. Por ejemplo, la ciudad de Nueva York ha prohibido los viajes no esenciales hasta las 12:00 hora local (14 hora argentina) del lunes.
Esta situación climática representa un hito histórico para la región afectada. Es la primera vez en nueve años que la ciudad de Nueva York está bajo alerta de ventisca. Además, las alertas de tormenta invernal se extienden desde Carolina del Norte hasta el norte de Maine. Estas advertencias también rigen en partes del este de Canadá. Como consecuencia directa, en todo EE. UU., más de 200.000 hogares y negocios se encuentran sin electricidad en estos momentos.
La situación social es crítica debido al alcance geográfico del temporal. Según informa The New York Times, la tormenta invernal puso a más de 40 millones de personas bajo alerta de ventisca. El fenómeno se intensificaba a primeras horas del lunes en el noreste y el Atlántico medio. Los expertos del Servicio Meteorológico Nacional esperaban nevadas de 5 centímetros o más por hora durante la noche.
Los registros de acumulación de nieve alcanzaron cifras alarmantes en muy poco tiempo. Para la madrugada del lunes, partes de Nueva Jersey y Nueva York ya habían recibido 30 centímetros de nieve en un lapso de 12 horas. Asimismo, los pronósticos indican que la región de la ciudad de Nueva York podría recibir al menos 45 centímetros. En otras zonas de Nueva Inglaterra, los especialistas esperan que caigan más de 60 centímetros de nieve en total.
El impacto en la infraestructura energética resultó inmediato y severo para miles de ciudadanos. A la 1 a.m., más de 200,000 clientes en la región del Atlántico medio estaban sin suministro eléctrico. Los cortes afectaron principalmente a Nueva Jersey, Delaware, Maryland, Virginia, Nueva York y Pensilvania. Por otro lado, el transporte público sufrió una parálisis casi total. Las operaciones de autobús, tren y tren ligero de NJ Transit están completamente detenidas.
Finalmente, la educación también sintió el impacto de la tormenta récord. A los 900.000 estudiantes de las escuelas públicas de la ciudad se les concedió un día libre por nieve este lunes. Las autoridades incluso decidieron la suspensión de las clases remotas para garantizar la seguridad. Si la nevada alcanza los niveles previstos, esta tormenta sería la más intensa desde 2016 para la ciudad.







