El cierre de la Final del Mundo en Nueva Jersey dejó un sabor amargo para la Selección Argentina, no solo por el resultado deportivo, sino también por el tenso desenlace en el campo de juego. El agónico gol de Ferrán Torres en el minuto 106 selló el 1-0 que le otorgó a España su segunda Copa del Mundo, pero el pitazo final del árbitro lejos estuvo de traer tranquilidad.
Provocaciones, empujones y cruces verbales
El detonante principal de los incidentes ocurrió cuando Leandro Paredes confrontó violentamente al defensor español Eric García. Según trascendió desde las adyacencias del campo, el jugador del Barcelona habría lanzado comentarios burlones hacia el plantel argentino por la derrota, lo que provocó la inmediata reacción del mediocampista de Boca Juniors. El cruce dejó a García en el piso y desató una gresca generalizada a la que sumaron suplentes y miembros de los cuerpos técnicos de ambos países.
En medio del tumulto, Nicolás Otamendi también expresó su bronca contra el volante español Rodri, recriminándole declaraciones previas al choque decisivo:
“Toda la semana llorando… los dos. No se habla antes de tiempo”, increpó el defensor argentino, señalando que las palabras del rival buscaron condicionar el arbitraje durante la previa.
Duras sanciones económicas para la AFA
Debido al alto número de amonestaciones y expulsiones registradas durante el encuentro, la FIFA aplicará un paquete de sanciones disciplinarias.
El balance disciplinario de la Albiceleste incluyó:
Tarjetas rojas: Leandro Paredes (expulsado durante los incidentes) y Enzo Fernández (por doble amonestación).
Tarjetas amarillas: Lisandro Martínez, Cristian "Cuti" Romero, Alexis Mac Allister y el entrenador Lionel Scaloni.
Dado que la conducta colectiva superó el límite de amonestaciones permitido por el reglamento disciplinario del torneo, la AFA deberá abonar multas que ascenderán a un total aproximado de 80.000 dólares (desglosados en USD 50.000 por la acumulación de amarillas, USD 15.000 por la tarjeta roja indirecta y USD 15.000 adicionales por la conducta inapropiada del equipo).



