La Cámara de Representantes de Misiones aprobó este jueves una modificación a la Ley VIII N.º 103 de Promoción de la Producción de Bioinsumos, que deja sin efecto la prohibición del uso de glifosato, sus componentes y productos afines que estaba contemplada en el artículo 7 de la normativa.
El cambio fue impulsado por el gobernador Hugo Passalacqua y presentado por diputados del bloque Movimiento por lo que viene, a partir de planteos realizados por distintos sectores productivos de la provincia.
Con la derogación del artículo 7, el reemplazo del glifosato ya no será obligatorio mientras no existan alternativas autorizadas por los organismos competentes. La modificación contempla además que esos productos deberán contar con las aprobaciones correspondientes, tanto a nivel nacional como, cuando corresponda, en los mercados de destino de las exportaciones misioneras.
Durante el debate, el diputado Enio Lemes explicó que el nuevo esquema busca evitar que la normativa genere dificultades para determinadas actividades productivas mientras todavía no existen herramientas que permitan sustituir al herbicida.
A partir de la reforma, el Poder Ejecutivo podrá establecer plazos, condiciones y requisitos para avanzar en una transición progresiva hacia otras alternativas. En tanto, continúa vigente el resto de la Ley de Bioinsumos y las funciones de los organismos provinciales vinculados a su aplicación.
Uno de los argumentos planteados durante el tratamiento estuvo relacionado con las exigencias de los mercados internacionales. Lemes mencionó particularmente al sector tealero y sostuvo que la falta de alternativas reconocidas podría afectar las posibilidades de exportación.
El legislador señaló que, mientras no exista un producto que pueda reemplazar al glifosato y cuente con las autorizaciones necesarias, los productores podrán continuar utilizándolo bajo buenas prácticas y controles ambientales.
La aplicación de la normativa continuará bajo responsabilidad del Ministerio del Agro y el Ministerio de Ecología, que también deberán avanzar en la búsqueda y promoción de herramientas alternativas.
De esta manera, la reforma mantiene el objetivo de impulsar los bioinsumos, pero modifica el mecanismo previsto desde 2023 para la sustitución obligatoria del glifosato, vinculando cualquier transición a la disponibilidad efectiva de alternativas autorizadas.
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