Diego Correa permaneció durante 143 días frente a la Casa de Gobierno de Misiones, donde junto a Adolfo Guirula reclamó su reincorporación a la Policía, el pago de haberes retenidos y la revisión de su situación judicial. El acampe comenzó el 6 de abril de 2026 y se extendió hasta el 27 de agosto, cuando ambos decidieron levantar la protesta tras señalar que habían tenido un “acercamiento con el gobierno”.
Correa y Guirula habían sido apartados de la fuerza luego del conflicto policial de 2024 y posteriormente estuvieron detenidos en una causa por presunto intento de sedición y conspiración. Durante el acampe, el reclamo incluyó la nulidad de sus bajas, la reincorporación a la institución, el pago de los haberes caídos y el cierre de la causa judicial.
Al comunicar el final de la protesta, Correa explicó que el acercamiento con el Gobierno provincial se produjo a través de un intermediario. Según sus declaraciones, se les había planteado que en los días siguientes se liberarían los sueldos retenidos y que también se evaluarían las causas judiciales. Además, señaló que, si no fuera posible el regreso a la Policía, se analizaría la posibilidad de ingresar a la administración pública.
Semanas después del levantamiento del acampe, una publicación comercial difundida en redes sociales incorporó una nueva imagen a la secuencia. En la fotografía aparece una camioneta RAM blanca dentro de un establecimiento identificado con la marca Almar, junto a dos hombres, y sobre la imagen se lee: “Hoy Diego se llevó su RAM”. La publicación fue presentada comercialmente como una entrega.

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