En las elecciones realizadas este miércoles en los Estados Unidos, hubo triunfo del Partido Demócrata quienes tomaron el control del Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
La victoria demócrata se extendió por varios estados tradicionalmente republicanos y permitió al partido recuperar el control de ambas cámaras del Congreso.
Este resultado dejará al presidente Donald Trump frente a una oposición con poder para bloquear leyes, impulsar investigaciones sobre su administración y frenar nombramientos judiciales y de altos cargos del Gobierno durante los dos últimos años de su mandato.
Los resultados reflejaron el descontento de los votantes por el costo de la vida, los aranceles y la guerra contra Irán, un conflicto que disparó los precios del combustible y profundizó el rechazo a la gestión del mandatario.
Trump, sin embargo, intentó, sin embargo, distanciarse del resultado adverso de su partido. “No lo veo como un ataque personal”, sostuvo.
Además, reconoció que la guerra contra Irán contribuyó a la derrota republicana, aunque defendió la campaña militar.
También planteó la posibilidad de que ambos partidos encuentren puntos en común en materia de inmigración, uno de los asuntos más divisivos de su presidencia.
En el Senado, el Partido Demócrata ganó 54 bancas y los republicanos perdieron 44 bancas.En la Cámara, ganó 228 escaños, obteniendo 25 y los republicanos ganaron bancas 139, perdiendo 25.
En las elecciones a gobernador, el panorama general proyectado tras la jornada muestra un total acumulado de 28 gobernaciones para el Partido Demócrata y 20 para el Partido Republicano.


