Este lunes, en Río Gallegos (Santa Cruz), se reanudan las audiencias del juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, luego de una semana de cuarto intermedio.
El proceso, busca determinar las responsabilidades de miembros de la Armada Argentina con el accidente y se retoma con un punto de tensión por el pedido de los familiares de algunas de las víctimas, para que el Tribunal avance con pericias más exhaustivas sobre todo el material probatorio.
En el banquillo están los exoficiales Claudio Villamide, Luis Enrique López Mazzeo, Héctor Aníbal Alonso y Hugo Miguel Correa. Están acusados de incumplimiento de deberes de funcionario público, omisión de deberes del oficio y estrago culposo agravado por el resultado de la muerte. Son los únicos imputados en el expediente, que aún no determinó responsabilidades políticas del hecho que se llevó 44 vidas.
El debate oral comenzó el 3 de marzo ante el Tribunal Oral de Santa Cruz, integrado por Mario Reynaldi, Enrique Baronet y Luis Giménez, con Guillermo Quadrini como suplente.
Para el proceso, están citados 120 testigos y el tribunal le dio a las partes la posibilidad de negociar el orden, teniendo en cuenta la relevancia de los testimonios.
En las últimas semanas, los familiares de los tripulantes del ARA San Juan enviaron una carta al Tribunal para exigir que se realicen pericias exhaustivas sobre la totalidad del material probatorio. El pedido, presentado formalmente por Luis Tagliapietra —padre de uno de los tripulantes—, apunta a analizar cerca de cinco terabytes de imágenes y videos del submarino.


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