La primera experiencia de la propuesta de capacitación técnico-profesional superó ampliamente las previsiones iniciales: 607 personas se inscribieron en los tres cursos y la ciudad concentró el 55% de las preinscripciones de toda la provincia: electricidad industrial, mecánica pesada de máquinas forestales y automatización industrial fueron las especialidades elegidas.
Detrás de los números aparece una demanda concreta: acceder a herramientas para conseguir empleo, mejorar las condiciones laborales o impulsar proyectos propios.
La convocatoria sorprendió incluso a los organizadores: cuando se abrió la inscripción a la Escuela Misionera de Oficios para la Integración Productiva, la expectativa era recibir entre 100 y 150 interesados en Eldorado; sin embargo, el registro confirmó 607 personas inscriptas y 738 anotaciones en las distintas propuestas, ya que algunos aspirantes eligieron más de una capacitación. "Fue una convocatoria muy amplia", resumió Luis Suárez, coordinador local de la Escuela de Oficios, al describir la respuesta que tuvo la iniciativa.
En diálogo con Eldópolis Radio, precisó que a nivel provincial se contabilizaron alrededor de 1.600 preinscripciones y que Eldorado aportó el 55% de ese total.
La propuesta es impulsada por la Alianza para la Integración Productiva (ALINPRO) y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), junto al Gobierno de Misiones y el Consejo Federal de Inversiones (CFI).
En Eldorado, las clases se desarrollan en la EPET N.º 6 y están orientadas a perfiles vinculados con la actividad industrial y forestal de la región.
TRES OFICIOS, UNA DEMANDA QUE SUPERÓ LOS CUPOS.
La oferta local está integrada por tres cursos aprobados por la UTN: Electricidad Industrial, Auxiliar en Mecánica Pesada de Máquinas Forestales e Instalación y Control de Sistemas de Automatización Industrial.
La distribución de las inscripciones muestra una mayor demanda por Electricidad Industrial, con 324 anotaciones; le siguen Mecánica Pesada de Máquinas Forestales, con 230, y Automatización Industrial, con 184.
Las capacitaciones son gratuitas, presenciales y tienen una duración de 64 horas reloj, distribuidas en 20 clases, con una importante carga práctica de taller.
La certificación está a cargo de la UTN: para aprobar, los participantes deben cumplir con al menos el 70% de asistencia y alcanzar una calificación mínima de 7.
La cantidad de interesados superó la capacidad prevista: Los cupos iniciales rondaban las 20 personas por curso, pero fueron ampliados mediante acuerdos con los docentes y la universidad; finalmente, se incorporaron más de 35 participantes en cada capacitación.
También aclaró que las inscripciones ya cerraron y que no fue posible incorporar a todas las personas interesadas, debido a la disponibilidad limitada de lugares y al proceso de selección establecido.
La admisión se realizó mediante un formulario y un sistema de puntuación, de acuerdo con los criterios definidos por la normativa de la UTN.
Para Suárez, la respuesta representa una señal de la necesidad de formación técnica que existe en la zona.
UNA FORMACIÓN QUE ATRAE A DISTINTAS GENERACIONES.
Uno de los aspectos que se desprende del relevamiento es la diversidad de perfiles que se acercaron a la convocatoria: la edad promedio de los inscriptos ronda los 30 años, aunque hay participantes desde los 16 hasta personas mayores de 50.
Suárez mencionó, por ejemplo, el caso de una persona de 60 años que se anotó en Automatización Industrial para incorporar conocimientos que le permitan mejorar algunos procesos de su propio emprendimiento: "Hay gente que tiene un poco de conocimiento y otra gente que tiene amplio conocimiento, pero vinieron a buscar esa certificación», explicó.
En ese sentido, señaló que las capacitaciones también representan una oportunidad para quienes ya trabajan en el rubro y necesitan actualizar sus herramientas o respaldar sus saberes con una acreditación universitaria.
La participación femenina también estuvo presente, aunque todavía es minoritaria: alrededor del 11% de las personas inscriptas son mujeres.
El coordinador destacó especialmente su incorporación a espacios de formación vinculados históricamente con los varones, como la mecánica pesada de máquinas forestales. "Acá es mostrar que también las mujeres tienen ese espacio dentro de lo que sería el taller de mecánica pesada, las puertas están abiertas", sostuvo.
EMPLEO, CERTIFICACIÓN Y NUEVOS PROYECTOS.
Los motivos para participar son diversos, pero tienen un denominador común: la búsqueda de nuevas oportunidades; según los datos del relevamiento de inscripción, el 57% de las personas busca conseguir empleo o mejorar su empleabilidad; el 54% quiere aprender algo nuevo y el 43% espera obtener una certificación.
A su vez, el 38% ya trabaja y busca mejorar su desempeño laboral, mientras que el 29% tiene interés en emprender o fortalecer un proyecto propio.
Casi la mitad, el 47%, manifestó que planea continuar estudiando después de finalizar el curso.
La intención de los organizadores es que la capacitación no termine con la entrega del certificado.
Suárez explicó que la UTN y ALINPRO prevén realizar un seguimiento de los participantes durante el cursado y una vez finalizado, para conocer qué impacto tienen los conocimientos adquiridos en sus trayectorias laborales. "La intención es hacer un relevamiento para tratar de ver la posibilidad de que el que ya está trabajando mejore su productividad y el que no, por ahí, pueda generar algún emprendimiento", detalló.
El coordinador también señaló que algunos contenidos requieren conocimientos previos: En Electricidad Industrial, por ejemplo, resulta conveniente contar con una formación básica en electricidad domiciliaria; mientras que en Automatización se necesitan nociones vinculadas con el manejo de controladores lógicos programables (PLC) y válvulas.
UNA PRIMERA EXPERIENCIA QUE ABRE NUEVAS POSIBILIDADES.
La Escuela Misionera de Oficios comenzó este año su primera experiencia en la provincia: en Eldorado, la convocatoria dejó planteada la posibilidad de ampliar la oferta de formación en futuras ediciones.
Suárez contó que una de las demandas que surgió entre los interesados fue la incorporación de un curso de soldadura; actualmente, esa especialidad se dicta en la sede de San Vicente y existe la intención de que pueda llegar a Eldorado el próximo año, aunque todavía no hay una confirmación. "Ya los números lo dicen todos, la gente quiere capacitarse", expresó el coordinador al evaluar la respuesta de la comunidad.
Con más de 600 personas inscriptas y una demanda que superó ampliamente los lugares disponibles, la primera experiencia dejó en evidencia el interés por acceder a formación técnica gratuita en Eldorado.
El desafío hacia adelante será sostener y ampliar estas propuestas, y conocer en qué medida los conocimientos adquiridos se traducen en nuevas oportunidades de empleo, mejores condiciones laborales y emprendimientos en la región.
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