Luego del episodio ocurrido durante una sesión del Concejo Deliberante de Colonia Delicia, el presidente del cuerpo, Matías Sosa, brindó su versión de lo sucedido y sostuvo que la decisión de expulsar a un vecino se debió a situaciones reiteradas que impedían el normal desarrollo del debate legislativo.
“Sí, es cierto que lo eché, no por los pedidos que hizo. Eso es importante aclarar a la comunidad”, afirmó en diálogo con Eldópolis Radio 106.3, y remarcó que el conflicto no estuvo relacionado con las solicitudes de información realizadas.
En ese sentido, explicó que “se estaban produciendo de forma reiterada situaciones de interrupción por parte de este vecino en particular a las sesiones del Concejo Deliberante”, lo que, según indicó, afectaba el funcionamiento del cuerpo. “Ya había antecedentes en sesiones anteriores, incluso hubo denuncias por parte de otra concejal hacia su persona por maltrato verbal y esas cuestiones”.
De acuerdo a su relato, antes de tomar la decisión intentó continuar con la sesión: “Yo le pedí al vecino que guarde silencio para poder desarrollar la sesión, pero hacía caso omiso a mi pedido. Debido a eso tomé la decisión de expulsarlo porque no podíamos desarrollar una sesión de forma normal”.
El presidente del Concejo insistió en que los pedidos de informes no fueron el motivo del conflicto: “Eso está perfecto, cualquier vecino lo puede hacer, son informaciones públicas. Los balances están publicados en el boletín oficial, cualquier persona puede acceder”.
En relación al balance mencionado por el vecino, aclaró que “el del 2025 se estaba poniendo en consideración en esa sesión, todavía no estaba presentado formalmente”, y agregó que una vez presentado “no hay problema en que los vecinos puedan solicitar una copia”.
Sosa también remarcó que la forma del pedido fue correcta: “La forma en que pidió está bien, está correcto, eso no hay problema”. No obstante, explicó que el eje del conflicto fue el modo en que se daban las intervenciones: “El vecino tiene derecho a hablar, a hacer sus observaciones, pero cuando el presidente le autorice la palabra y en un espacio para el vecino”.
En ese marco, indicó que actualmente el Concejo no cuenta con un espacio formal de participación ciudadana dentro de las sesiones, aunque anticipó que trabajan en su implementación: “Estamos armando una normativa interna para crear un espacio ciudadano dentro de la sesión, donde los vecinos puedan opinar y hacer sus observaciones”.
A su vez, aseguró que el recinto continúa abierto a la comunidad: “El Concejo Deliberante está abierto a todo público, cualquier vecino puede ir, escuchar y estar al tanto de lo que pasa en el municipio”.
También aclaró que el vecino involucrado no tiene prohibido el ingreso: “Puede ir las veces que sea necesario, siempre y cuando se maneje en el marco del respeto y permita el desarrollo de las sesiones”.
Consultado sobre un posible diálogo posterior al episodio, Sosa indicó que no hubo contacto, aunque reconoció su reacción: “Por ahí pido disculpas por mi forma, me exalté en la decisión que tomé, debido a que esto se venía repitiendo”.
Finalmente, descartó motivaciones personales en el conflicto: “No tengo nada en contra de Walter, no hay ningún rencor ni odio. Incluso llegamos a trabajar juntos. Cada uno busca su forma de hacer política”, concluyó.



