Frente al marcado incremento en los caudales de la cuenca hídrica regional, la Central Hidroeléctrica Yacyretá resolvió abrir las compuertas de su vertedero principal. La maniobra técnica busca atenuar los efectos del ingreso extraordinario de agua derivado de las intensas lluvias provocadas por el fenómeno climático El Niño, sumado a las erogaciones de los complejos hidroeléctricos situados aguas arriba sobre los ríos Paraná e Iguazú.
El jefe del Departamento Técnico de la Margen Derecha, ingeniero Ronnie Ayala, detalló que la evolución de los caudales se ajusta a las advertencias de los pronósticos hidrológicos y precisó que el aporte actual que llega a la presa se ubica en torno a los 28.000 metros cúbicos por segundo (m³/s), con proyecciones de continuar en alza durante las próximas jornadas.
El aporte extraordinario de las cuencas
El especialista explicó que en la cuenca del río Iguazú —afluente directo que incide en el embalse— las precipitaciones quintuplicaron los valores pronosticados para este período. Ese volumen provocó un salto abrupto en su caudal, pasando de 1.500 m³/s a unos 9.000 m³/s, al que se adiciona el aporte de aproximadamente 19.000 m³/s proveniente del tramo regulado por Itaipú.
En ese marco, Ayala desestimó que las maniobras operativas sean las causantes de las crecidas ribereñas y subrayó el carácter regulador de la infraestructura: “Esto es un fenómeno natural que recibimos y se traslada aguas abajo de la presa. Suponiendo que no existía la usina, el fenómeno iba a causar el mismo efecto y tal vez de mayor impacto”.
El área de Hidrología del Departamento Técnico mantendrá el monitoreo continuo de la cuenca del Paraná con el propósito de suministrar reportes periódicos y en tiempo real a las autoridades gubernamentales, fuerzas de seguridad y localidades costeras para coordinar los planes de contingencia pertinentes.



