Cada 23 de enero Argentina celebra el Día Nacional del Músico, una fecha institucionalizada por la Ley 27.106 en homenaje al nacimiento de Luis Alberto Spinetta, uno de los artistas más influyentes de la historia musical argentina.
La jornada recuerda al compositor, guitarrista, poeta e innovador nacido en Buenos Aires en 1950, cuya obra transitó desde las primeras bandas del rock nacional como Almendra, Pescado Rabioso e Invisible hasta múltiples proyectos que trascendieron generaciones y estilos. Su legado creativo, plasmado en temas que ya forman parte del acervo cultural nacional, traspasa décadas y sigue inspirando a músicos emergentes y consagrados.
Esta conmemoración no sólo rememora el impacto de Spinetta —quien sostuvo que la música “tiene que ver con el alma, no con la conveniencia”—, sino que también pone en valor el trabajo cotidiano de quienes dedican su vida a este arte. La música, en todas sus expresiones, constituye una parte esencial de la identidad cultural del país y una herramienta de conexión social, creativa y educativa.
En distintos puntos del país se organizan actividades para celebrar esta jornada: desde conciertos y encuentros de asociaciones de músicos hasta ciclos de recitales y ferias musicales que visibilizan tanto a figuras consagradas como a artistas independientes.
La fecha invita, además, a reflexionar sobre el rol de la música en la educación y el desarrollo cultural, y a valorar la diversidad de géneros y estilos que forman parte del rico mosaico musical argentino.



