En un operativo conjunto entre la Policía de Misiones, el Poder Judicial y organismos nacionales, este jueves se concretó el retiro y traslado de 2.352 armas de fuego vinculadas a hechos delictivos, que serán destruidas de manera definitiva para evitar su reingreso al circuito ilegal.
El procedimiento incluyó armamento corto y largo, tanto de fabricación industrial como casera, secuestrado en distintos operativos realizados en toda la provincia. Según informaron, muchas de estas armas estaban directamente relacionadas con hechos delictivos.
La acción forma parte de una política de seguridad orientada a sacar de circulación armas ilegales, reducir riesgos y fortalecer la prevención del delito en el territorio misionero.
El operativo contempló la recolección del material desde juzgados, tribunales y dependencias policiales, su resguardo en espacios habilitados y una verificación técnica en conjunto con el Banco Nacional de Materiales Controlados (BANNAC), organismo encargado de su posterior destrucción.
La entrega formal contó con la presencia de autoridades provinciales y nacionales, entre ellas el subsecretario de Seguridad y Justicia, Eduardo Maj; el subjefe de la Policía de Misiones, Marcos David López Asencio; y el coordinador nacional del BANNAC, Sergio Sarlo, además de representantes del Poder Judicial.
Debido al volumen y la sensibilidad del material, la Jefatura de Policía dispuso un operativo especial para su traslado, con unidades y grupos tácticos.
Finalmente, las armas fueron enviadas a la provincia de Buenos Aires, donde se llevará adelante su destrucción definitiva.





.jpeg)
