Luego de haber sido liberado por el chavismo, Nahuel Gallo habló por primera vez esta tarde sobre su detención en Venezuela y contó cómo fueron sus primeros días en la Argentina.
“Yo soy Nahuel Gallo. Sé que no es fácil estar acá adelante de ustedes. Yo pedí declarar. He visto muy poco, tengo muy poca información, estoy asimilando todo. Pero fui yo quien pidió un momento para dar mi palabra“, comenzó el gendarme.
En ese sentido, aseguró que se encuentra bien de salud y que le siguen haciendo chequeos. “Estoy tratando de poder reinsertarme en la sociedad. Estoy tranquilo, con familia”, dijo.
“El Rodeo 1 no es muy bueno, es un lugar de muchísima tortura psicológica y no muy grata para contar en estos momentos. Solamente con pensarlo titubeo”, relató sobre la cárcel donde permaneció detenido.
Precisó que todavía hay 24 extranjeros que esperan ser liberados: “Ahí no te avisan qué vas a hacer o qué va a pasar. Es incertidumbre y muchos pensamientos sobre lo que va a pasar. Gracias a Dios, tuve mucha fortaleza mental. Mi hijo fue lo único que me mantuvo fuerte“.
“No es fácil estar incomunicado, no es fácil haber perdido la libertad injustamente y que te acusen de delitos. Los extranjeros no teníamos visitas ni llamadas. Yo sigo encerrado, hasta que no liberen a los extranjeros del Rodeo yo no estoy libre", remarcó.
Desde su llegada, permanece aislado en el edificio Centinela. Al respecto, aclaró: “Esta es mi casa, me siento parte. He defendido a esta institución y a mi bandera. Y me han hecho saber en el estado venezolano que Argentina me ha pedido”.
Asimismo, manifestó: “No quiero contar las atrocidades que hicieron, no me siento preparado. Pero quería pedirle a todas las organizaciones que no se olviden del Rodeo 1 y de todos los centros penales. No podemos mirar para otro lado. Venezuela está en una supuesta transición, pero los presos políticos esperan ser liberados”.
Sobre el final, contó una anécdota: “‘¿Por qué sos tan patriota?’, me preguntaban. Yo no me daba cuenta, pero gritaba orgullosamente que soy argentino. Hacía mi bandera derritiendo el jabón celeste y blanco. Era lo único que me hacía sentir en casa. Por eso estoy muy feliz de estar de nuevo en mi patria", cerró.
La conferencia de prensa fue en el edificio Centinela y estuvieron presentes la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, el jefe de la Gendarmería Nacional, comandante general Claudio Brilloni y el canciller Pablo Quirno.



