El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que los recientes ataques de Irán contra aeronaves norteamericanas no afectarán las negociaciones en curso, en medio de una creciente escalada del conflicto en Medio Oriente.
“No, en absoluto. No, es la guerra. Estamos en guerra”, sostuvo Trump en declaraciones a medios estadounidenses, al referirse al derribo de un caza F-15 sobre territorio iraní.
Según trascendió, uno de los tripulantes del avión fue rescatado con vida, mientras continúa la búsqueda del segundo. En paralelo, durante el operativo de rescate, helicópteros UH-60 Black Hawk fueron alcanzados por fuego iraní, aunque sus ocupantes resultaron ilesos.
Además, un avión de ataque A-10 Warthog se estrelló cerca del estrecho de Ormuz. El piloto logró eyectarse y se encuentra fuera de peligro, bajo custodia de fuerzas estadounidenses.
Los incidentes se producen en el marco de una operación militar a gran escala y marcan un punto de alta tensión, con el primer derribo confirmado de un caza estadounidense desde el inicio del conflicto. A su vez, impactan en las negociaciones diplomáticas, que permanecen estancadas ante la falta de acuerdo entre Washington y Teherán.
En este contexto, la situación también repercute en los mercados internacionales, especialmente por la inestabilidad en el estrecho de Ormuz, una zona clave para el transporte de petróleo a nivel global.
Pese a la gravedad de los hechos, Trump insistió en que la ofensiva no modificará el rumbo de las negociaciones, aunque el escenario internacional continúa siendo incierto y con riesgo de una mayor escalada.



