El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Agencia Internacional de Energía mantendrán el próximo lunes una reunión clave para analizar posibles acciones frente a la fuerte crisis energética global, impulsada por el conflicto en Medio Oriente.
El precio del petróleo superó los 110 dólares por barril, en un contexto marcado por la guerra que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, generando preocupación por su impacto en la economía mundial.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, advirtió que la actual situación podría convertirse en “la peor crisis petrolera de la historia”, incluso por encima de las registradas en 1973, 1979 y 2022. En ese sentido, destacó la necesidad de cooperación internacional para mitigar sus efectos.
En conjunto con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, y el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, se acordó avanzar en la creación de un grupo de coordinación para asistir a los países afectados por la crisis.
Entre las posibles medidas, se evalúan mecanismos de financiamiento, asistencia técnica y herramientas para reducir riesgos, en un escenario de creciente escasez de energía y presión sobre los mercados globales.
La situación se agravó tras el bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circulaba cerca del 20% del petróleo y gas licuado mundial, profundizando la incertidumbre energética a nivel global.



