La industria textil argentina atraviesa una profunda crisis: desde fines de 2023 perdió más de 20.000 puestos de trabajo registrados y actualmente funciona con apenas el 24% de su capacidad instalada, según un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas.
El relevamiento señala que en enero la actividad del sector cayó un 23,9% interanual, muy por encima del descenso general de la industria, que fue del 3,2%. Además, el nivel de uso de la capacidad instalada es uno de los más bajos desde 2016, reflejando un fuerte freno en la producción.
En términos de empleo, los rubros textil, confección, cuero y calzado sumaban unos 100.000 trabajadores formales a fines de 2025, lo que implica una pérdida de 12.000 puestos en un año y más de 20.000 desde finales de 2023.
Desde FITA también advirtieron sobre un aumento de la subfacturación en importaciones textiles. Según el informe, más del 70% de los productos ingresan al país con valores muy por debajo de los costos reales, lo que genera una competencia desigual para la industria local.
La gerenta de la entidad, remarcó la necesidad de medidas que corrijan estas distorsiones en un contexto marcado por la caída de la actividad y el empleo.



