Argentina quedó dentro del grupo de países alcanzados por el arancel mínimo del 10% que Estados Unidos aplicará bajo la Sección 301 de su Ley de Comercio, en el marco de una investigación sobre importaciones vinculadas al trabajo forzoso.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos confirmó que la medida involucra a 60 economías y que las alícuotas serán del 10% o del 12,5%, según los compromisos y normas adoptadas por cada socio comercial.
La decisión ubicó a la Argentina en el grupo de países con arancel del 10%, junto con naciones como Canadá, México, Reino Unido, India, Indonesia, Guatemala y Ecuador, entre otras. Según la USTR, esa tasa corresponde a economías que cuentan con una prohibición total o parcial sobre bienes producidos con trabajo forzoso, o que asumieron compromisos en acuerdos comerciales recíprocos.
La administración estadounidense justificó la medida como parte de una política para endurecer los controles sobre las cadenas globales de suministro y desalentar el comercio de bienes fabricados mediante explotación laboral.
Los productos que quedan fuera y qué sectores siguen bajo presión
Si bien Argentina se beneficia con el arancel general más bajo dentro del nuevo esquema, la medida contempla exenciones por producto y mantiene otros regímenes separados. La USTR señaló que no quedan cubiertos por esta acción ciertos materiales informativos, donaciones, equipaje acompañado y artículos alcanzados por tarifas de la Sección 232, entre otras categorías exceptuadas.
Esto es clave para sectores como acero y aluminio, que se rigen por reglas específicas de seguridad económica e industrial en Estados Unidos.



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