El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) oficializó un cambio en el esquema de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina. A partir del 1° de enero de 2027, los productores ganaderos podrán elegir libremente veterinarios privados acreditados para aplicar las dosis en sus rodeos, según lo establece la Resolución 201/2026 publicada este viernes en el Boletín Oficial.
Hasta ahora, la vacunación estaba centralizada en entes sanitarios locales. Con la nueva normativa, los titulares de un Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA) podrán designar a un profesional acreditado mediante el sistema de autogestión del Senasa, quien será responsable de la compra, guarda y aplicación de las vacunas.
El organismo aclaró que, en caso de no designar un veterinario, el establecimiento continuará vinculado al ente sanitario de su jurisdicción. Los profesionales deberán cumplir con requisitos específicos: garantizar la cadena de frío, registrar las actas en el sistema SIGSA dentro de los siete días posteriores a la aplicación y actuar como agentes de información sanitaria.
La resolución también deroga la normativa de 2011 que regulaba la participación de veterinarios privados y modifica la Resolución 67/2019, ampliando la libertad de los productores para coordinar directamente con profesionales acreditados.
Desde el Gobierno nacional indicaron que, con la actualización de la normativa, se “promueve un modelo de prestación de servicios sanitarios descentralizado bajo supervisión estatal, que reconoce el rol profesional de los veterinarios privados y amplía las alternativas disponibles para los productores, sin alterar las responsabilidades sanitarias ni los mecanismos de control del SENASA”.



