El Gobierno nacional ordenó este sábado reforzar la custodia en la Embajada de Israel en Buenos Aires y activar protocolos especiales de vigilancia en fronteras, aeropuertos y puertos del país, como respuesta preventiva a la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente entre Israel e Irán.
La decisión fue tomada por el Ministerio de Seguridad tras los recientes ataques cruzados entre ambos países y busca garantizar la protección de sedes diplomáticas y prevenir eventuales riesgos internos, aunque las autoridades aclararon que no existen amenazas concretas en territorio argentino.
Fuentes oficiales confirmaron que se dispuso un operativo especial en sedes diplomáticas, con énfasis en la Embajada de Israel, donde se incrementó la presencia de fuerzas federales, se reforzaron los controles perimetrales y se intensificaron tareas de inteligencia preventiva y monitoreo de accesos.
En paralelo, se activaron protocolos de alerta en pasos fronterizos, aeropuertos y puertos estratégicos del país para detectar movimientos sospechosos o situaciones vinculadas al escenario internacional. El Ejecutivo subrayó que se trata de una medida de anticipación ante un contexto global inestable.
La resolución se enmarca en el recrudecimiento del conflicto tras bombardeos israelíes sobre territorio iraní y la posterior respuesta de Teherán con misiles y drones. En ese contexto, el Gobierno argentino mantiene coordinación con organismos internacionales y servicios de inteligencia aliados para seguir la evolución del conflicto y evaluar su posible impacto regional.



