El Gobierno nacional dispuso elevar al nivel “Alto” el esquema de seguridad en todo el país como medida preventiva frente a los hechos ocurridos este viernes en Medio Oriente. La decisión fue comunicada oficialmente por la Oficina del Presidente desde la Buenos Aires y busca garantizar la integridad y la vida de la población ante un escenario internacional de alta tensión.
La medida alcanza a los denominados objetivos sensibles, a la infraestructura crítica y a la comunidad judía, entre otros sectores considerados estratégicos. En ese marco, el Ejecutivo instruyó a reforzar los dispositivos de protección y seguridad, incluyendo un incremento de la custodia en las representaciones diplomáticas extranjeras en el país.
Además, por orden presidencial, el Sistema de Inteligencia Nacional realizará un monitoreo permanente de la evolución del conflicto, en coordinación con agencias internacionales, con el fin de detectar de manera inmediata posibles riesgos o amenazas contra la seguridad nacional.
En paralelo, se activó el protocolo de alerta en las fronteras, lo que implica un refuerzo de los controles de ingreso y egreso, mayor trazabilidad de los movimientos transfronterizos y revisión de alertas tempranas en zonas consideradas sensibles. El operativo contempla la coordinación entre la Secretaría de Inteligencia del Estado, el Ministerio de Seguridad Nacional, la Dirección Nacional de Migraciones y las fuerzas federales.
Desde el Gobierno se remarcó que estas acciones se adoptan de forma preventiva y que no existen amenazas concretas contra el país, pero se subrayó la necesidad de anticiparse ante un contexto internacional inestable. En el comunicado oficial, el Ejecutivo reafirmó su “compromiso indeclinable con la defensa de la vida, la libertad y el orden constitucional” y aseguró que continuará tomando todas las medidas necesarias para preservar la seguridad de los argentinos.




