El Ministerio de Seguridad Nacional comunicó a través de la Resolución 878/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial, la ampliación del “Sistema Integral de Gestión para Personas Privadas de la Libertad de Alto Riesgo en el Servicio Penitenciario Federal” (SIGPPLAR), esta vez para mujeres.
Esto se da, por motivo de que el sistema creado para hombres mostró impactos positivos en materia de seguridad pública y administración penitenciaria, por lo que se decidió ampliarlo a las mujeres.
Este Sistema, según indica la Resolución, “evidenció impactos positivos en materia de seguridad pública y administración penitenciaria, demostrando la utilidad de los mecanismos especializados de evaluación, clasificación, separación y gestión penitenciaria para limitar la continuidad operativa de organizaciones criminales desde el interior de los establecimientos penitenciarios”.
La puesta en funcionamiento del Sistema favoreció el cumplimiento de los objetivos del “Plan Bandera” en la ciudad de Rosario; el “Plan Güemes” en el norte del país; el “Plan Paraná” en la Hidrovía Paraná-Paraguay; y el “Plan Andrés Guacurarí” en Misiones.
En estos meses, se logró incorporar al SIGPPLAR a 78 miembros de distintas organizaciones criminales, siendo que una parte significativa desarrolla sus principales actividades en las provincias de Santa Fe, Salta, Jujuy, Córdoba y Corrientes.
Según informaron, la creciente complejidad de los perfiles criminológicos vinculados a mujeres integrantes de organizaciones criminales “exige la adopción de mecanismos específicos de evaluación, clasificación y gestión penitenciaria, orientados a prevenir la continuidad operativa de dichas estructuras delictivas desde el ámbito carcelario y a gestionar adecuadamente los riesgos institucionales y de seguridad pública asociados”.
Diversos estudios especializados alertaron una “creciente participación de mujeres en funciones ejecutivas y de conducción”, particularmente a partir de la detención de sus contrapartes masculinas y del incremento de controles penitenciarios, circunstancia que ha favorecido la “asunción de roles vinculados a la transmisión de órdenes, coordinación logística y continuidad operativa de dichas estructuras delictivas”.
En este marco, se propicia la aprobación del “Sistema Integral de Gestión para Personas Privadas de la Libertad de Alto Riesgo” – Mujeres – en el Servicio Penitenciario Federal, impulsando mecanismos especializados de clasificación, seguridad y gestión penitenciaria adecuados al perfil de riesgo de la población alcanzada.
Para implementarlo, se debe incorporar adecuaciones específicas vinculadas a infraestructura, tratamiento, salud integral, vinculación familiar, condiciones de alojamiento y capacitación del personal penitenciario. A su vez, el personal penitenciario asignado al sistema deberá recibir capacitación específica en perspectiva de género y abordaje de población penal femenina de alto riesgo.



