El Gobierno de Estados Unidos solicitó formalmente que no se declare en desacato a la Argentina en el juicio por la expropiación de YPF, que se tramita en Nueva York ante la jueza Loretta Preska.
El respaldo fue presentado por el Departamento de Justicia estadounidense mediante un documento de 29 páginas, en el que advierte que los litigios contra Estados soberanos en tribunales norteamericanos pueden tener “implicancias relevantes en política exterior” y afectar el trato recíproco que recibe el propio gobierno estadounidense en cortes extranjeras.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el escrito destaca los esfuerzos realizados por el país para cumplir con el proceso de discovery (entrega de documentación), aunque señala que algunos requerimientos, como la solicitud de comunicaciones de altos funcionarios argentinos, resultan incompatibles con los principios de cortesía y reciprocidad entre Estados.
Además, el documento sostiene que la solicitud de los demandantes para aplicar sanciones por desacato —incluyendo multas e inferencias adversas— no se ajusta ni a la Ley de Inmunidad Soberana de los Estados Unidos (FSIA) ni a los principios del derecho internacional, por lo que recomienda que sea rechazada.
Desde la Procuración del Tesoro remarcaron que este respaldo internacional “refuerza la solidez técnica y jurídica de la estrategia de defensa argentina”, basada en normas reconocidas sobre inmunidad soberana y relaciones entre Estados.
También subrayaron que durante más de dos años la Argentina cumplió de buena fe con las órdenes judiciales, entregando más de 115.000 páginas de documentación. Sin embargo, señalaron que los demandantes no lograron encontrar pruebas que respalden sus acusaciones.
En los últimos días, el país solicitó suspender el proceso de discovery, pedido que fue rechazado por la jueza Preska. Frente a esa decisión, la Argentina inició una apelación ante la Cámara del Segundo Circuito, instancia en la que ya se presentaron los argumentos correspondientes.
Desde la defensa oficial expresaron confianza en que el tribunal “rechazará un planteo desproporcionado e improcedente” y destacaron que la reacción de los mercados y el apoyo internacional validan la estrategia adoptada.
La causa atraviesa una etapa clave, ya que se aguarda una definición sobre la apelación principal, mientras permanecen pendientes otras dos vinculadas a la entrega de acciones de YPF y al alcance del proceso de discovery.



