La Confederación General del Trabajo (CGT) avanzará en un nuevo plan de acción contra el gobierno de Javier Milei, que combinará una movilización masiva y la disputa en tribunales frente a la reforma laboral impulsada por el oficialismo.
El Consejo Directivo de la central se reunirá en su sede de Azopardo para definir los detalles de la protesta prevista para el 30 de abril, en la previa del Día del Trabajador. La convocatoria apunta a concentrar en Plaza de Mayo y expresar el rechazo a los cambios en la legislación laboral.
Del encuentro participarán más de 50 dirigentes sindicales, encabezados por referentes como Jorge Sola, Cristián Jerónimo y Oscar Argüello. Uno de los ejes será el análisis del escenario judicial, luego del fallo que suspendió de manera provisoria cerca de 80 artículos de la Ley de Modernización Laboral.
Desde la CGT destacaron que esa resolución mantiene vigentes derechos laborales clave mientras se define la constitucionalidad de la norma. En ese marco, señalaron que las indemnizaciones deben seguir calculándose bajo el régimen anterior.
En paralelo, la central busca consolidar una demostración de fuerza en las calles ante la intención del Gobierno de reactivar la reforma mediante apelaciones. La estrategia combina presión sindical, movilización y acciones judiciales en un contexto de creciente tensión social.
Además, el temario incluirá la situación financiera de las obras sociales sindicales y cuestiones internas de funcionamiento. Con este esquema, la CGT se prepara para profundizar su confrontación con el Ejecutivo en las próximas semanas.



