La situación de Ueno Bank en Paraguay generó una fuerte crisis financiera e institucional este martes, luego de que el Banco Central del Paraguay (BCP) dispusiera iniciar un procedimiento de resolución de la entidad por problemas de solvencia.
La decisión implicó el cierre de todos sus servicios y dejó a miles de ahorristas sin posibilidad de acceder a sus depósitos, además de comprometer importantes fondos públicos.
La intervención se conoció durante la madrugada, después de que el organismo regulador constatara que el índice de solvencia de Ueno Bank había caído por debajo del 50% del mínimo exigido.
A partir de esa decisión, quedaron suspendidas las operaciones mediante la aplicación, las tarjetas, los cajeros automáticos y la banca electrónica.
La medida afecta a más de 2,94 millones de clientes, según los datos de la entidad correspondientes a junio.
Durante la jornada, numerosos ahorristas se concentraron frente a las sucursales de Asunción y otras localidades para reclamar respuestas y conocer cuándo podrán recuperar su dinero.
Algunas sedes permanecieron cerradas.
Entre los afectados hay particulares, comerciantes y empresas que utilizaban el banco para sus operaciones cotidianas.
Un emprendedor manifestó a la agencia EFE que no podía retirar los fondos destinados al pago de los salarios de sus empleados, mientras que pequeños comerciantes expresaron su preocupación por la imposibilidad de pagar a sus proveedores y comprar mercadería.
La situación también encendió las alarmas en el sector comercial.
La Asociación de Importadores y Comerciantes del Paraguay (Asimcopar) advirtió que dos de cada tres operaciones electrónicas de las multitiendas se realizan mediante cuentas de Ueno Bank.
Por ese motivo, alertó sobre una posible semiparalización de la actividad y sus consecuencias en toda la cadena comercial.
Además, el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC) desactivó temporalmente los pagos del Portal Paraguay, la plataforma digital que permite realizar trámites ante distintas instituciones públicas.
FONDOS PÚBLICOS Y JUBILACIONES COMPROMETIDOS.
Uno de los aspectos más sensibles de la crisis es la cantidad de recursos estatales depositados en la entidad.
El Instituto de Previsión Social (IPS) tiene fondos por aproximadamente 380 millones de dólares en Ueno Bank, vinculados también a los depósitos de unos 32.000 jubilados.
A esos recursos se suman fondos de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y de la represa binacional de Itaipú, lo que amplía el impacto de la intervención sobre las finanzas públicas paraguayas.
Este martes, algunos jubilados se acercaron a las sucursales para retirar su dinero, pero se encontraron con las puertas cerradas.
La preocupación se extendió entre quienes utilizan esos recursos para cubrir sus gastos habituales.
Ante este escenario, el presidente del BCP, Carlos Carvallo, aseguró que se informarán los mecanismos para recuperar los fondos de los ahorristas alcanzados por la garantía de depósitos.
El Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) establece una cobertura de hasta 75 salarios mínimos mensuales por persona física o jurídica, equivalente a 228.300.000 guaraníes, unos 38.622 dólares.
Los depósitos que superen ese límite quedarán sujetos al resultado del balance de exclusión de activos y pasivos que debe realizar la Superintendencia de Bancos para determinar qué recursos podrán ser cubiertos.
El Banco Central desplegó alrededor de 120 funcionarios en las sucursales de Ueno para iniciar las tareas de conciliación.
El organismo dispone de un plazo máximo de 15 días para completar el balance, aunque sus autoridades señalaron que intentarán acelerar el procedimiento.
Una vez finalizado, los activos y pasivos podrán ser transferidos a otras entidades financieras mediante un proceso competitivo.
De esta manera, los depositantes podrán continuar operando a través de la entidad que corresponda.
IRREGULARIDADES DETECTADAS Y ADVERTENCIAS PREVIAS.
Según explicó Carvallo, la intervención fue el resultado de varios meses de trabajo técnico que comenzaron en junio, cuando la Superintendencia de Bancos detectó indicios de préstamos otorgados a empresas vinculadas al grupo controlador de Ueno.
Las investigaciones identificaron dificultades para establecer formalmente esas relaciones empresariales, por lo que fue necesario realizar un análisis de trazabilidad de los recursos.
A esas observaciones se sumaron el deterioro de los indicadores de liquidez, debilidades en las carpetas crediticias y la activación de servicios informáticos sin justificación respaldada.
Sin embargo, las advertencias sobre el funcionamiento de la entidad se remontarían a 2025.
Una investigación publicada por ABC Color señaló que dentro del Banco Central se habían registrado al menos diez notificaciones, informes y memorandos internos relacionados con las operaciones de Ueno Bank.
Entre los principales cuestionamientos figuraban excesos en los límites legales de créditos otorgados a empresas vinculadas, préstamos sin garantías reales y en condiciones crediticias observadas, además de dudas sobre la solvencia y el manejo de los recursos del fideicomiso creado para la fusión con Visión Banco.
Las advertencias continuaron durante 2025 y los primeros meses de 2026.
En abril, el BCP notificó formalmente nuevos excesos en los límites de créditos a empresas vinculadas y, en junio, otro informe de supervisión volvió a señalar relaciones entre esas firmas y la entidad financiera.
Carvallo justificó que el organismo no hubiera difundido antes los detalles de la situación al sostener que la circulación de información sensible podía acelerar la pérdida de liquidez del banco.
CARVALLO PRESENTÓ SU RENUNCIA.
La crisis también generó consecuencias institucionales y políticas.
El presidente del Banco Central del Paraguay, Carlos Carvallo, presentó su renuncia al cargo ante la Cámara de Senadores durante la tarde de este martes.
Horas antes, el funcionario había anunciado que ya tenía firmada su dimisión, aunque permanecería temporalmente en funciones para garantizar el desarrollo del proceso de resolución de Ueno Bank.
Su situación generó cuestionamientos debido a que antes de asumir la presidencia del Banco Central, en 2023, había estado al frente de Financiera Ueno, la entidad que antecedió al banco intervenido.
Carvallo sostuvo que su permanencia era necesaria para asegurar que el procedimiento se desarrollara de manera adecuada.
También calificó la situación como un hecho puntual y aislado y afirmó que el sistema financiero paraguayo se mantiene sólido y saludable.
La renuncia se produce en medio de los cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades del organismo regulador y las advertencias que se habían registrado sobre las operaciones de la entidad.
El escenario también alcanzó al ámbito político.
El vicepresidente paraguayo, Pedro Alliana, puso en pausa su precandidatura presidencial por el Partido Colorado y manifestó su disposición a acompañar al presidente Santiago Peña para afrontar la crisis financiera.
ORDENARON DETENER A OCHO DIRECTIVOS DE UENO BANK.
En paralelo a la intervención financiera, el Ministerio Público avanzó con una investigación penal sobre las operaciones de la entidad.
El equipo fiscal de la Unidad Especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción ordenó la detención inmediata de ocho personas vinculadas a Ueno Bank, en el marco de la causa caratulada Federico Miguel Vázquez Villasanti y otros s/ Lesión de confianza y otros.
La medida fue dispuesta mediante la Nota N.º 01, fechada el 3 de noviembre de 2026, y firmada por los fiscales Francisco Manuel Cabrera Sanabria, Jorge L Arce Rolandi, Yeimy Adle y Silvio Corbeta Dinamarca.
La orden fue remitida al comandante de la Policía Nacional para su cumplimiento.
De acuerdo con la información publicada por ABC Color durante la jornada, dos de los señalados, Mariana Torres Rubiani y Julio Daniel Rey Fernández, ya se encontraban bajo custodia policial.
La investigación busca determinar las responsabilidades de los directivos en las presuntas irregularidades financieras detectadas en la entidad.
LA CRISIS TAMBIÉN LLEGÓ AL CONGRESO PARAGUAYO.
La Cámara de Diputados convocó a una sesión extraordinaria para este miércoles a las 10, con el objetivo de tratar proyectos vinculados a la cobertura de los depósitos afectados por la intervención de Ueno Bank.
La convocatoria fue confirmada por el presidente de la Cámara Baja, Raúl Latorre, luego de que la Cámara de Senadores avanzara con el tratamiento de iniciativas para brindar respuestas a los ahorristas.
Uno de los proyectos busca ampliar la garantía de depósitos bancarios del Fondo de Garantía de Depósitos para cubrir la totalidad de los fondos públicos depositados en Ueno Bank.
La iniciativa apunta a dar una respuesta a los organismos estatales y garantizar la recuperación de los recursos comprometidos en la entidad.
Latorre sostuvo que la prioridad es permitir que los ahorristas puedan recuperar sus fondos de manera inmediata.
Por otra parte, aunque en el ámbito político circuló un borrador de pedido de juicio político al presidente Santiago Peña, la iniciativa no fue presentada oficialmente y no figura en el orden del día de la sesión extraordinaria.
De esta manera, Paraguay atraviesa una crisis que combina la intervención de una de sus principales entidades financieras, la incertidumbre de millones de clientes, fondos públicos comprometidos, una investigación penal contra sus directivos y cuestionamientos sobre los controles que debían evitar el deterioro de la entidad.




