La posibilidad de que el fenómeno climático El Niño continúe durante los próximos meses mantiene en alerta a la región del Litoral, incluida Misiones. Según el informe de octubre atribuido a la Organización Meteorológica Mundial (OMM), existe una alta probabilidad de que las condiciones asociadas al fenómeno persistan hasta abril de 2027, con posibles consecuencias sobre las precipitaciones y los niveles de los ríos.
El escenario previsto comprende a Misiones, Corrientes, Entre Ríos, el norte de Santa Fe y el este de Chaco, donde se esperan períodos de lluvias intensas y acumulados superiores a los habituales. Esta situación aumenta la importancia del seguimiento de las cuencas y de la preparación ante posibles desbordes.
En Misiones, las precipitaciones recientes ya provocaron complicaciones en distintas localidades. En Comandante Andresito, ocho familias fueron evacuadas preventivamente por el desborde de los arroyos El 12 y San Francisco, mientras que en Puerto Esperanza se realizan tareas de drenaje y seguimiento de la crecida del río Paraná.
Represas y cuencas bajo seguimiento
La situación también mantiene la atención sobre las principales represas hidroeléctricas de la región. Según el reporte difundido, Yacyretá registra caudales afluentes por encima de los valores habituales, mientras que Salto Grande opera con elevados volúmenes de agua.
En el noreste argentino, las crecidas afectan a distintas localidades ribereñas y obligan a reforzar las medidas preventivas. La evolución de los ríos dependerá de las lluvias en las cuencas y de las condiciones hidrológicas de los próximos días.
Misiones refuerza la preparación ante emergencias
Frente a este escenario, los organismos de emergencia mantienen tareas de coordinación para responder ante posibles inundaciones y asistir a las familias que puedan resultar afectadas.
Las acciones incluyen el seguimiento de zonas inundables, la preparación de espacios de evacuación y la capacitación de equipos que intervienen en situaciones críticas.
La OMM confirmó que El Niño se encuentra fortalecido y que existe una probabilidad cercana al 100% de que persista hasta febrero de 2027. Aunque sus efectos pueden extenderse durante los primeros meses del año siguiente, el organismo no establece en ese informe una certeza equivalente hasta abril de 2027. Además, advierte que el impacto del fenómeno varía según la región y la época del año, por lo que es necesario complementar las previsiones globales con pronósticos locales.



