Tras la definición de las elecciones presidenciales en Brasil, la presidenta de la Federación de los Servidores Públicos Municipales del Estado de Río Grande do Sul, Clarice Inês Mainardi, dialogó con Eldópolis Radio 106.3 para evaluar el desenlace de los comicios, el clima social durante la votación y el impacto político de la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva. “Hoy estamos más tranquilos en Brasil; podemos decir que estamos bien y fue un momento muy importante ayer”, señaló la dirigente gremial al describir el día posterior a la votación.
En ese marco, destacó la fuerte participación ciudadana en las urnas frente a pronósticos desfavorables: “En varios momentos nos emocionábamos con viejos de 98 años que iban a votar y afirmando que la soberanía de un país debe ser protegida y preservada hasta el último momento de nuestra vida.
La cuestión de los Estados Unidos de querer transformar a América Latina en su patio trasero movió mucho a los viejos brasileños y a los jóvenes universitarios; fue un momento democrático muy bonito”.
Tensión por el transporte público y prórroga de la votación Durante el transcurso de los comicios se registraron situaciones de tensión debido a maniobras locales destinadas a obstaculizar el traslado de electores en distintos distritos, según relató Mainardi: “Tuvimos prefectos que cerraron los transportes de autobuses tratando de impedir que el candidato llegara a la urna.
Los prefectos que defendían al Partido Liberal, en São Paulo, en Alagoas y en varios centros mayores, tuvieron que liberar los autobuses a través de una acción judicial.
La Justicia colocó los autobuses en las calles con pena de un millón de reales de multa por hora”.
La titular sindical remarcó que el antecedente inmediato permitió anticipar una respuesta legal rápida: “Fue muy tenso en ese momento porque en la última elección que el presidente Lula ganó, la Policía Rodoviaria también hizo actitudes de ese tipo.
Entonces esta vez Lula estaba preparado, accionaron luego la Justicia y la Justicia liberó los autobuses.
En estos lugares donde los autobuses habían sido metidos en las cocheras de los prefectos y secretarios, la elección fue prolongada por dos horas para dar tiempo a que la gente pudiera llegar”.
Crecimiento electoral en el sur brasileño Al analizar el comportamiento de las urnas en el balotaje dentro de regiones tradicionalmente afines al bolsonarismo, Mainardi puntualizó la transferencia de sufragios hacia el candidato del Partido de los Trabajadores: “Fue una hermosa fiesta de la democracia porque en los reductos donde el Partido Liberal es muy fuerte percibimos que su candidato mantuvo sus votos y subió muy poco; pero, al contrario, el presidente Lula había hecho 29% de los votos en el primer turno y ahora en el segundo hizo 40%.
El elector y los otros candidatos no querían al bolsonarismo y votaron a Lula”.
Por último, la referente de los trabajadores municipales de Río Grande do Sul subrayó el compromiso voluntario de los militantes y simpatizantes para consolidar el resultado en las urnas: “Hicieron la campaña gratis”, remarcó sobre el despliegue territorial que selló el triunfo electoral.



